Cordera: con el RetoDocs, el DocsPuebla apuesta por el talento, los cineastas y sus historias

RetoDocs Puebla en este su tercer año, seleccionó de un total de 20 propuestas a los cinco equipos que harán un corto documental cuya narrativa gira en torno a la ciudad de Puebla ■ Foto Abraham Paredes

El Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, DocsMX, instalado desde hace dos años en Puebla, hace una apuesta en esta ciudad: “Programar películas que no se han hecho” y que serán resultado, tras un rally de producción, filmación y postproducción de 100 horas, del RetoDocs.

La apuesta es así, dijo Inti Cordera, director general del DocsMX y también del DocsPuebla, porque como festival su compromiso es “por el talento de los jóvenes cineastas, por las historias que hay por contar, por las películas que deben hacerse y que son necesarias pues tienen que ver con la realidad, y con el compromiso que tenemos como cineastas con el país que queremos que sea”.

Ayer, Cordera encabezó el claquetazo de inicio del RetoDocs Puebla que este su tercer año, seleccionó de un total de 20 propuestas a los cinco equipos que desde ayer lunes 13 de agosto a las 12 horas y hasta el viernes 17 de agosto a las 4 de la tarde, harán un corto documental cuya narrativa gira en torno a la ciudad de Puebla.


“Siempre es una selección es difícil. Esta vez hubo unos 20 proyectos concursantes. No había ninguno que no tuviera una mirada hacia la realidad. No fue fácil. La selección da diferentes matices y aspectos de la ciudad, de sus personajes, de la vida cotidiana y de lo que una ciudad vive”, expuso.

Acompañado de Iván Contreras, gestor, programador y director del programa institucional Cinefilia, el promotor Inti Cordera señaló que el RetoDocs no es un concurso sino un acto de creación colectiva.

Lo es, abundó, porque los miembros de cada uno de los proyectos son una familia. “Que así se sientan pues son la tercera generación de documentalistas”, deseó.

A los participantes, entre los que destaca un equipo formado por periodistas y fotoperiodistas activos de la ciudad, les dijo que disfrutaran de estas 100 horas de labor que serán “emocionantes y agotadoras”, y que harán que “los trabajos superen las expectativas”.

“No hay peor película que la que no se hace y no hay peor película que la que no se ve; están a punto de iniciar una carrera, quizá la primera experiencia, por lo que les deseo que vayan adelante”, señaló Cordera.

Recordó que desde el año 2006 cuando se comenzó la idea de hacer el festival –entonces DocsDF– se definieron y se dibujaron tres líneas de acción: exhibición, aspecto sin el cual no seríamos un festival; formación, para acompañar el desarrollo de los nuevos y jóvenes cineastas; y creación, con un rally que es un acto lúdico de creación colectiva, para que se jueguen y se diviertan.

De esgrima, drag queens, oficios, box y lo urbano

Esta vez, en la tercera edición del RetoDocs Puebla, los proyectos que se desarrollaran en 100 horas de trabajo son De florete, espada y sable, dirigida por Nancy Yazmín Itzcua Juárez; Las muñecas de la casa verde, de Axel Espinoza González; Puebla: en el umbral de la melancolía, de Pablo Spencer; Uppercut, de Omar Emmanuel Rivero Sánchez, y What’s Groove, del realizador Víctor Morales Flores.

De florete, espada y sable, de Nancy Yazmín Itzcua, es un proyecto que refiere a la vida de Viterbo Simont, un cirujano de profesión que ha formado a muchas generaciones en Puebla, y cuyo motor ha sido la esgrima desde hace 50 años.

Mientras que Las muñecas de la casa verde, de Axel Espinoza, cuenta lo que pasa en una vecindad con fachada verde ubicada en la calle 6 Oriente y 2 Sur del Centro Histórico de Puebla, en donde surgió el primer grupo de “drag Queens”.

En tanto que Puebla: en el umbral de la melancolía, de Pablo Spencer, refleja la vida cotidiana del primer cuadro de la ciudad a partir del trabajo en seis negocios antiguos que se mantienen en pie a pesar de los cambios: los voceadores de periódicos, una panadería, una orfebrería, un puesto informal de comida, una taquería y un bar.

En su caso, Uppercut, de Omar Emmanuel Rivero, aborda la historia de Roberto López, un joven poblano descendiente de familia de boxeadores, que lucha junto con su abuelo, José López, para mantener la tradición familiar: un gimnasio de boxeo.

Por último, What’s groove, de Víctor Morales Flores, muestra cómo se vive el baile urbano en la ciudad de Puebla desde la perspectiva de profesionales de dos distintas disciplinas del hip hop: bboy y locking.