RESULTADOS INEXPLICABLES

Las cifras definitivas de la elección del 1 de julio en Puebla, dadas a conocer por el Instituto Estatal Electoral ayer, refrendan lo advertido por analistas y opositores al régimen de Rafael Moreno Valle: no hay lógica en ellas. Dicho en otra dirección, sí hay lógica, pero no es la que corresponde a la voluntad popular que se manifestó en las urnas, sino al interés del grupo en el poder en Puebla por continuar detentándolo. Los datos son expuestos y analizados por nosotros en el presente número.

Es completamente comprensible que Horacio Duarte, representante de Morena ante el INE, durante un entrevista concedida ayer a la periodista Carmen Aristegui, asegurara que no tiene caso pedir recuento de los votos, porque las urnas, las actas y otros instrumentos en los que se consigna la expresión numérica de la participación ciudadana, deben haber sido alterados, sostiene. Los resultados de un conteo con esta información de ninguna manera puede ser confiable. Por ello planteó la necesidad de repetir la elección en cuanto a la gubernatura se refiere, y ayer mismo su partido presentó la inconformidad correspondiente ante la autoridad electoral local.

Los querellantes suponen que el resultado del veredicto de esta instancia tampoco reflejará la expresión comicial auténtica, por lo que ya establecen que llegarán a los tribunales federales, suponiendo que estos sí actúen con imparcialidad. Los argumentos contra el IEE y el Tribunal Electoral de Puebla son tan abundantes como irrefutables. En su composición y en su comportamiento se demuestra el señalamiento.


Estamos, pues, ante un episodio muy complejo, que seguramente durará varios meses, que desgastará erarios y personal implicado, pero que es indispensable si queremos recoger el veredicto popular auténtico.