Respeto, inclusión y heterogeneidad, aspectos del museo del siglo XXI: De L’Estoile

El antropólogo Benoît de L’Estoile habla sobre cómo atraer nuevos públicos y generar espacios incluyentes dentro de los museos de antropología del siglo XXI

Para el antropólogo francés Benoît de L’Estoile no hay una respuesta única a la cuestión de cómo atraer nuevos públicos y generar espacios incluyentes dentro de los museos de antropología del siglo XXI; no obstante, dijo que existen diversas aproximaciones con las cuales se puede experimentar para, en primer lugar, difundir un cierto acervo entre audiencias heterogéneas y, en segundo, ser respetuosos e incluyentes hacia las comunidades cuyo legado cultural se expone.

El profesor de la Escuela Normal Superior de París y académico del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia impartió en una conferencia magistral “Nuevos desafíos para la antropología y los museos en la Ciudad de México”.

En su charla, como se explica en un boletín informativo, hizo una reflexión acerca de cómo los recintos museísticos deben responder a su contexto; para ello, el investigador utilizó dos casos en particular: el del Museo del Hombre y el Museo de quai Branly, ambos con sede en París.


Al hablar acerca del tema de la inclusión de las comunidades originarias en los espacios museísticos, el profesor Benoît de L’Estoile puso como ejemplo al propio Museo Nacional de Antropología y los maniquíes de sus salas etnográficas.

Comentó que si bien para algunos teóricos la idea de exhibir maniquíes podría equivaler, desde una antigua visión naturalista, a la cosificación de los individuos pertenecientes a las etnias representadas por dichas figuras, esos mismos objetos pueden ser planteados al visitante de maneras innovadoras.

Una de ellas, la cual conoció tras charlar con los curadores de las salas y saber que los maniquíes fueron hechos con base en la imagen de personas reales, podría ser justo la de contar la historia de dicho proceso artístico, o bien la perspectiva de quienes, más que solo servir como modelos, buscaron dar a conocer una imagen atemporal de los rasgos más característicos de sus comunidades y herencias culturales.

Comentó que la idea de dar a conocer lecturas múltiples de un mismo objeto, sea etnográfico o arqueológico, ha sido una prioridad en los estudios de audiencia hechos por el Nuevo Museo del Hombre, en París, o el Museo Británico de Inglaterra, cuyos públicos, además de buscar datos de filiación cultural o temporalidad en cedularios, también quieren saber de las técnicas de manufactura, las leyendas o la historia.

“No existen soluciones universales ni mucho menos fáciles; sin embargo, creo que los museos deben encontrar la manera de combinar temáticas complejas con formas amenas, mas no por eso simples, de presentarlas a sus visitantes”. De esta forma, el teórico concluyó que los museos deben esencialmente ser espacios agradables de recorrer.