Detectan al menos 29 residuos tóxicos en basurero a cielo abierto en Palmar de Bravo

Encabezados por el presidente auxiliar, campesinos que producen hortalizas en la comunidad de Bellavista de Victoria, en el municipio de Palmar de Bravo, denunciaron que debido a la apertura de un basurero de residuos tóxicos a cielo abierto, han detectado al menos 29 residuos peligrosos que pondrían en riesgo la vida.

Por esta razón, los también integrantes de la agrupación Ecotuzupan exigieron a la Delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) efectuar un recorrido e inspección ocular en el predio de 6.5 hectáreas donde se encuentra el basurero tóxico.

En rueda de prensa, el presidente auxiliar de Bellavista, Rubén Ramírez, acusó que bajo engaños a la población la autoridad federal y estatal dijo que en el lugar instalarían una recicladora y que incluso esta generaría empleos para la comunidad.


Sin embargo, señaló que la empresa Ingeniería Especializada y Combustible Alterno SA de CV (IECA), propiedad del tlaxcalteca Mariano Bernabé Camilo Pérez, no es más que un tiradero a cielo abierto que desecha tóxicos, a pesar que se encuentra a menos de 100 metros de distancia de las primeras casas de la junta auxiliar.

“Exhortamos al gobierno que retire el basurero porque ya está creando problemas de salud a la población, contaminando el manto freático y los productos agrícolas que llevamos para el consumo a la ciudad”, informó.

Además añadió que cerca del basurero hay un pozo de agua potable, lo cual resulta preocupante porque para la instalación de la supuesta recicladora no tomaron en cuenta a la comunidad.

En su oportunidad, el ambientalista Gerardo Pérez Muñoz argumentó que el basurero a cielo abierto está violando el Convenio de Estocolmo, así como los artículos 1 y 133 de la Constitución Mexicana.

“Desconocemos si el relleno sanitario cuenta con geomembrana, además el basurero a cielo abierto debe estar a una distancia de 5 kilómetros de la población, pero no a unos pasos de la primera casa en Bellavista”, condenó.

El activista mencionó que en el tiradero hay componentes inorgánicos persistentes, sustancias químicas y tóxicas que son resistentes a la degradación.

Estas sustancias –advirtió- pueden estar en el medio ambiente un poco más de 100 años y son transportadas por el aire, el agua y especies migratorias.

“Los compañeros de Bellavista siembran hortalizas, y vamos a exigir a la Copefris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) que investiguen los residuos tóxicos”, demandó.

Actualmente, hay 29 agrotóxicos en México que se utilizan en el campo, como es el Glifosfato, cuando en Europa está prohibido.

Incluso, refirió que existen informes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias que revelan que no solo aumentó la diversidad en tipos de cáncer, que ahora padecen personas de todas las edades.

Gerardo Pérez aseveró que este incremento en el padecimiento de cáncer es por la contaminación del medio ambiente.