República simulada

Como nación estamos viviendo momentos complicados. En el país se desarrollan grandes conflictos sociales provocados, todos, por la intención del gobierno de socavar conquistas laborales ganadas a lo largo de décadas. Tal es el caso de la lucha magisterial, la defensa del territorio nacional en manos de comunidades originarias que se han visto depredadas por grandes saqueadores como  las compañías mineras, gaseras, proyectos de construcción de hidroeléctricas, la lucha de aquellos que han sido despedidos injustamente como el SME y Mexicana de Aviación, la carestía y la falta de empleo, la defensa del petróleo, entre otros muchos frentes, que día a día se van abriendo por las decisiones arbitrarias y unilaterales de aquellos que dicen gobernar, como es en Puebla el caso de la privatización de la distribución del agua, asunto en el que se deberán unir esfuerzos de muchos sectores de la sociedad para impedirla.

A este panorama social nada alentador tristemente le sumamos los fenómenos meteorológicos que han azotado la República Mexicana en ambos litorales, las imágenes que circulan son muy tristes, pues nuevamente la naturaleza pareciera ensañarse con aquellos que menos tienen.

Justamente, en este momento es cuando los mexicanos necesitaríamos un gobierno capaz de escuchar la voz de sus gobernados y que condujera los destinos de la nación de acuerdo al mandato popular; en cambio, vea usted el resultado de un gobierno impuesto, se convierte en un gobierno mentiroso que trata de ocultar el sol con un dedo, envuelto en un gran autoengaño, cobijado por aquellos medios masivos cómplices que se han prestado de manera vil a construir la gran farsa nacional para hacer creer a la población que aquí no pasa nada, y así surge la farsa republicana que el pasado fin de semana pudimos observar en el zócalo del Distrito Federal y en algunas capitales del país.


Operativos policiacos para desalojar “limpiamente” a los profesores que mantenían tomadas las plazas públicas, lo que resultó una gran mentira, han circulado a través de los medios alternativos de información como son la internet, el Twitter y Facebook escenas en las cuales el abuso y prepotencia por parte de la autoridad son inadmisibles, al vil estilo del priismo, vimos como las mismas plazas las trataron de llenar con gente “acarreada” a las cuales les ofrecieron unos cuantos pesos, su torta, una camiseta o impermeable, en algunos casos paraguas todos rojos, probablemente un remanente de los regalados en la pasada campaña electoral, y pasaje de ida y vuelta a los eventos, en donde se festejaría la Independencia nacional.

Los héroes que nos dieron patria, debieron haberse retorcido en sus mismísimas tumbas al escuchar sus nombres en boca de aquellos que hoy han sido serviles a los intereses extranjeros y que están muy pero muy lejos de aquella imagen de liderazgo que también quieren imponer sin éxito. Un gobierno que vive del autoelogio, un Congreso títere que no legisla, partidos políticos que traicionan a sus electores, y, por fortuna, mucha gente que está despertando dispuesta a no aceptar esa simulación.

¡Asista a la gran marcha nacional en defensa del petóleo! Domingo 22 de septiembre a las 10 de la mañana en el Ángel de la Independencia.