La fotografía es recobrar el tiempo, afirma Abraham Paredes, decano de la disciplina en Puebla

Abraham Paredes señaló que el fotografiar y tener esta labor como profesión “es un don que le dio la vida a través del tiempo” ■ Foto La Jornada de Oriente

A sus más de 80 años de edad y a su casi medio siglo de labor fotoperiodística, Abraham Paredes García (7 de septiembre de 1939) está convencido de una cosa: que la fotografía es recobrar el tiempo que se ha ido.

La afirmación se da, no sin nostalgia, alrededor de una imagen: aquella en blanco y negro donde aparece la figura de una mujer, apenas reconocible, aunque se sabe que se trata de su compañera de vida, doña Filo, que avanza sobre la acera de la 7 Oriente, casi esquina con 8 Sur, en el barrio de Analco.

Dicha imagen, cuenta quien días atrás recibió el premio al Poblano Distinguido que entrega la asociación civil Factor Ciudadano, refiere a uno de sus afectos, pues recuerda que siendo niño su madre y su padre lo llevaban a visitar a quien, años después, ya en su edad adulta, sería su padrino de bodas.


“Recobras el tiempo que se ha ido. Esa es la magia de la fotografía”, insiste durante una entrevista.

Firme, dice que el fotografiar y tener esta labor como profesión “es un don que le dio la vida a través del tiempo”.

De manera directa, aclara que no se siente artista, pero sabe que “un artista nace y se va puliendo a través del tiempo”.

Para sostener lo anterior, recuerda que apenas semanas atrás la revista Bulevar le dedicó una edición especial con fotografías que incluso ya no tenía presentes, pero que dejan ver la forma en que se ha desenvuelto a lo largo de las décadas.

Cuestionado sobre aquello que lo impulsa a salir, tomar su cámara y disparar el obturador, Abraham Paredes menciona una cosa: que es “fundamental la emoción de recobrar imágenes”.

No obstante, confiesa que ahora que “la enfermedad” le llegó, ha disminuido un poco su vitalidad y su fuerza.

Agrega que la suya ha sido una “mirada –fotográfica– que se ha ido acostumbrando” a hacer su trabajo. Pone como ejemplo la ocasión en que en el Centro Histórico de Puebla fotografió a una vendedora de tunas, que solamente llegaba a la ciudad en la temporada en que se cosecha esta fruta. “Al principio no quería, se escondía, pero le regalé una foto suya y ella la mandó a sus hijos de Estados Unidos”, relata.

La anécdota, añade, vale para decir que “cada historia es una imagen”. Lo anterior, continúa, se refleja en la exposición que abrió en la Universidad de la Sierra con un puñado de imágenes que datan de hace más de 40 años: de 1975 a la fecha.

Dicha selección, que se dio de manera paralela a la entrega del galardón Poblano Distinguido, es una recopilación realizada por el propio Abraham Paredes.

“No fue fácil, estaban guardadas, algunas maltratadas. Me da gusto porque incluso se ve cómo era la universidad, antes aquí vivía mi padrino de bodas”, dice en referencia a la historia arriba contada.

Añade que otras imágenes son sobre los Niños cantores de Puebla, un proyecto cultural en el que él siempre estuvo presente; o el cráter del volcán Popocatépetl, al que subió por primera vez a sus 16 años, para esperar más de 50 años a repetir la hazaña, esta vez como fotoperiodista de esta casa editorial que lo llevó, en 1996 cuando Don Goyo estaba activo, a fotografiarlo desde el aire y ocupar, por su pertinencia e importancia, las primeras planas de este diario, de La Jornada y de rotativos internacionales.

Paredes García considera que tanto exposición como galardón pueden leerse como un reconocimiento a su trabajo de casi 50 años, tiempo que le recuerda que tiene un asunto pendiente: la publicación de un libro, el “escribir a través de la imagen”.

A este deseo se añade una tarea más: el “recobrar” todo su archivo, el cual está consciente es un trabajo enorme pues se trata de reconocer cada imagen y ver negativos todos los días.

Destaca que el viernes 27 de julio, por su labor periodística reflejada en sus imágenes, Abraham Paredes recibió la presea Poblanos distinguidos que entrega año con año la asociación civil Factor Ciudadano.

Rodeado de familiares, amigos y pares de la comunicación, el fotoperiodista recibió este galardón que reconoce el talento y la trascendencia de su labor.

Visiblemente contento, Abraham Paredes compartió este reconocimiento con otros personajes poblanos como el ex futbolista René Paul Moreno, el empresario y ahora político Emilio Maurer Espinoza, el abogado Rodolfo Rivera Pacheco, el arquitecto Sergio Vergara Berdejo y el actor Luis Felipe Tovar, entre otros.

Dicho reconocimiento formó parte de la 13 edición de Galardones a Poblanos Distinguidos, que entrega esta asociación civil dirigida por Leopoldo de Lara.