#PueblosIndígenas: en México el 71.6% viven en pobreza

FOTO: esimagen / Ángel Flores

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas se dio a conocer que el 71.6% de población indígena vive en condiciones de pobreza moderada; el 28% en extrema pobreza.

De acuerdo con un comunicado emitido el día de hoy por el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), 8.3 millones de personas indígenas en México se encuentran en situación de pobreza desde el 2016 y la brecha de desigualdad agrava esta situación pues se mantienen rezagados y con muy pocas oportunidades de desarrollo.

En 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas decretó el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas para proteger sus derechos individuales y colectivos y evitar su discriminación. A pesar de ello, en México 3.2 millones de personas indígenas viven en extrema pobreza “cobijados” por programas asistencialistas y desarrollistas desde la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945.

México ocupa el octavo lugar con mayor cantidad de pueblos indígenas a nivel mundial y en Latinoamérica es el país con más población indígena, 17 millones de acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). La población indígena mundial se encuentra repartida en 90 países y representan siete mil idiomas, por lo que el 2019 ha sido declarado por la ONU como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, para preservar la diversidad cultural y fomentar el diálogo intercultural.

De acuerdo a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), en México viven 68 pueblos originarios, siendo los náhuas (centro de México), los mayas (península de Yucatán) y los zapotecos (valles, sierra e Istmo) quienes cuentan con mayor número de personas. El estado de Puebla cuenta con seis grupos originarios: mazatecos, náhuas, popolocas, totonacos, otomíes y tepehuas.

Durante campañas electorales, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador mencionó la “deuda histórica” que el Estado tiene con los pueblos indígenas y propuso varias acciones de gobierno para el beneficio de estas minorías, entre ellas el reconocimiento de los 68 pueblos a través de una relación entre el Estado y los indígenas; otorgar financiamientos económicos para apoyar su desarrollo; crear un organismo público para atender sus necesidades; y trabajar en una nueva reforma constitucional para cumplir los acuerdos de San Andrés -firmados en 1996 y que nunca se cumplieron-.

Para la capital poblana, la presidente municipal electa, Claudia Rivera Vivanco, durante su campaña firmó la agenda del Consejo Indígena Poblano, reconociendo la diversidad étnica del municipio y comprometiéndose a incluir sus necesidades en el ejercicio de gobierno.