Protestan familiares en Fiscalía de Puebla por desaparición de menor en Angelópolis

Familiares de la menor Claudia Carolina Romero Acatécatl protestaron este sábado frente a la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) para exigir al titular Víctor Carrancá Bourget la urgencia de activar la “Alerta Amber” para buscar a la adolescente, quien desapareció hace 15 días en un residencial de Angelópolis.

Con apenas 15 años de edad, Claudia, de origen nahua, era niñera de tiempo completo, es decir, pasaba día y noche en el fraccionamiento Concepción de la Luz, en una de las zonas de mayor plusvalía en el área conurbada a la ciudad de Puebla.

La menor desapareció el sábado 16 de septiembre cuando activistas protestaron por el feminicidio de la universitaria Mara Fernanda Castilla Miranda, ultimada presuntamente por un conductor del servicio de taxi ejecutivo Cabify en la capital.


El Frente de Oriente y el Frente Revolucionario Comunista, que hicieron pública la desaparición de la menor, condenaron la falta de respuesta de la Fiscalía de Puebla, e incluso acusaron de un trato diferencial entre el caso de Mara y Claudia, esta última por tratarse de una menor de origen indígena y en situación de pobreza.

Eustaquia Lucía Acatecatl Xotlaniuha, madre de la menor, no solo denunció la desaparición de su hija, sino también la explotación laboral que padecía en Angelópolis, donde le pagaban 50 pesos el día por las labores de limpieza y cuidar a otros pequeños.

Tampoco se conoce la identidad de los empleadores de Claudia Carolina.

Este sábado la mujer sostuvo una reunión con representantes de la Fiscalía asignados al caso de su hija, quienes –dijo– le comentaron que comenzarán a rastrear el GPS del teléfono celular de Claudia, así como a ubicar al presunto novio.

La madre relató que su hija desapareció un sábado cuando fue al cobrar el pago pendiente de la semana de trabajo, al menos 400 pesos, pero según los vigilantes reportaron que la patrona no le pagó por no contar con dinero en efectivo.

El personal de seguridad privada que labora en una de las casetas de vigilancia del residencial fue el último que vio físicamente a la adolescente.

“Los vigilantes dicen que le dijeron a Claudia que no podía pasar porque era menor de edad, nada más habló por teléfono con su patrona, ya de ahí se dio vuelta para venirse a la casa pero nunca llegó”, relató la madre.

Al día siguiente, Eustaquia informó que levantó una denuncia por la desaparición de Claudia Carolina; sin embargo, acusó que las autoridades le respondieron que podría estar con el novio, quien identifica con el nombre de Pedro Santiago Soria, de 19 años de edad, y por ser violento.

Señaló que desde esa fecha no ha vuelto a ver a su hija.

Una semana después de su desaparición reveló que recibió una llamada desde un teléfono desconocido en donde le exclamaron “mamá, mamá”, sin reconocer si se trataba de Claudia. De fondo, también logró identificar una voz de hombre y otra de una mujer.

A la par, denunció que recibió varios mensajes a través del teléfono celular, donde la menor le decía que se encontraba bien y que estaba viviendo en el municipio de San Martín Texmelucan.

Tras darse a conocer el caso a nivel nacional, la madre de Claudia dijo que volvió a recibir otra llamada de su hija, pero no pudo conversar de forma fluida con ella.

“Hablaba poco y se quedaba callada, se iba deteniendo, parecía que le decían qué tenía que decirme”, informó Eustaquia.

Desde entonces, la mujer clama a las autoridades dar con el paradero de su hija ante el temor de que ella esté siendo explotada sexualmente.

Eustaquia trabaja vendiendo comida y su esposo como ayudante de albañil, por lo que se vieron obligados a autorizar que su hija trabajara para pagar sus gastos, tras dejar los estudios de nivel secundaria por su precaria condición.