Propone la compañía Gestos una reflexión sobre el consumismo, el capitalismo y la desigualdad

Una obra que está asentada en el humor, reflexiona sobre el consumismo, el capitalismo y la desigualdad económica. Esa es la propuesta de la puesta en escena Querido niño Jesús, de la compañía Gestos, dirigida por Paco Gutiérrez, que para el próximo viernes 2 de diciembre a las 18:30 horas tendrá una única función gratuita, en el hotel Real de naturales de San Pedro Cholula.

En ella Santa Claus y el niño Jesús, dos personajes propuestos por la mercadotecnia como aquellos que reparten regalos en la navidad, se oponen y proponen sus propios argumentos al público: por un lado, el negocio y la mercantilización, y por el otro, lo humano y el beneficio en común.

Gutiérrez, un actor y director con casi 40 años de trabajo teatral que es cercano a lo social y propone a Gestos como un proyecto capaz de producir una reflexión y una mirada crítica en el espectador, tomó esta dramaturgia del venezolano Juan Ramón Pérez.


Al lado de su hijo Marcos Gutiérrez, montó esta pieza que refiere al conflicto que tiene el niño Jesús por la falta de 38 millones de juguetes, y la actitud avariciosa, egoísta y capitalista de Santa Claus, “un gordo borracho que ve pornografía en su computadora”, quien se niega a hacer un trato sino es a cambio de una cuantiosa suma.

Así, en dicha trama se oponen el consumismo y la fraternidad, el negocio y los valores humanos, haciendo una reflexión sobre lo que la humanidad ha perdido a causa de la banalización.

“Hay una imagen importada que atenta contra la fraternidad, que causa enredos y que demuestra cómo los valores están perdidos, herrados”, señaló Paco Gutiérrez durante una entrevista.

Agregó que Querido niño Jesús también pone en discusión la forma en que las peticiones, los deseos y las necesidades se hacen de manera individual, olvidando que es preferible un beneficio en común.

Paco Gutiérrez encarna a un Santa Claus satirizado, que se la pasa viendo pornografía, contando sus dólares, haciendo gala de sus nexos con las empresas transnacionales, e ideando la forma en que podría obtener los derechos.

En cambio, Marcos Gutiérrez, personifica al niño Jesús, un niño “por el que hablan todos los niños del mundo, enfatizando en la espiritualidad”. Su participación –irrumpió su papá y director– le da espontaneidad y credibilidad al papel.

“En la obra hay humor pero ni una palabra altisonante, el Santa es un oportunista, un patán que se opone a la ecuanimidad del niño Jesús, en una obra que es muy divertida”, resaltó el director de la compañía Gestos.

La pieza, explicó, fue un estreno mundial en 2011, año desde el que la monta en fechas especiales. Ahora, en su tercera etapa, el proyecto llegó a su cometido: el unir a padre e hijo arriba del escenario.

“En mi caso son casi 40 años de vivir entusiasmado en las tablas, mientras que mi hijo quiere ser actor, por lo que ahora puedo aportar y compartir el escenario con él, porque no hay mayor recompensa que compartir los proyectos con tu propia sangre”, concluyó Paco Gutiérrez.