Probé mi lealtad a Peña Nieto defendiendo la reforma educativa, afirma Doger

Enrique Doger reprobó la postura asumida por diputados del PAN, quienes concluyeron en su reunión plenaria que no avalarán las reformas de Peña Nieto si primero no se aprueba una reforma político–electoral  ■  Foto Rafael García Otero
Enrique Doger reprobó la postura asumida por diputados del PAN, quienes concluyeron en su reunión plenaria que no avalarán las reformas de Peña Nieto si primero no se aprueba una reforma político–electoral ■ Foto Rafael García Otero

El diputado federal Enrique Doger Guerrero afirmó que su lealtad al PRI y a Enrique Peña Nieto quedó probada con la defensa de la reforma educativa que emprendió desde la Cámara de Diputados, al tiempo de advertir que continuará las gestiones para que se apruebe la Ley del Servicio Profesional Docente, la cual se dejó pendiente por las protestas que encabezaron los maestros contra la iniciativa.

Asimismo, descartó que las modificaciones realizadas a la norma secundaria se analizaran al vapor, pues dijo que sus homólogos contaban con la información suficiente para votar los proyectos.

Doger respondió así a las acusaciones que legisladores federales lanzaron en su contra la semana pasada de promover en fast track la reforma educativa de Peña desde la Comisión de Educación, de la que es secretario.


Acompañado por los miembros de su grupo político, entre ellos Jorge Alfonso Ruiz Romero y Gerardo Corte Ramírez, el priista encabezó una conferencia de medios ayer en la que afirmó que todos los legisladores estaban conscientes de que las reformas secundarias en materia educativa tenían que aprobarse en el mes de agosto.

“Las reformas se conocen desde hace más seis meses, en la gaceta parlamentaria están publicadas las leyes reglamentarias, un servidor participó en grupos de trabajo del Pacto por México desde marzo a la fecha y nos reunimos con los líderes sindicales; no hubo celeridad”, enfatizó.

Sin embargo, también reconoció que al sacar adelante los dictámenes y votar a favor los proyectos demostró que se encuentra “comprometido” con el presidente del país y el Revolucionario Institucional.

En ese sentido rechazó formar parte de la lista de traidores que supuestamente elaboró el Comité Directivo Estatal (CDE) del partido tras la derrota electoral del 7 de julio y retomó la demanda que realizó al presidente nacional César Camacho Quiroz de renovar la dirigencia del CDE, al acusar que su actual titular, Pablo Fernández del Campo, es un “perdedor nato” que convirtió al tricolor en un “paciente enfermo casi en coma al que no le hacen caso”.

Presiones y chantajes

 

Doger aseguró que la Ley del Servicio Profesional Docente es “el corazón” de la reforma constitucional aprobada en diciembre de 2012, así como de la modificación que se autorizó la semana pasada a la Ley General de Educación y de la iniciativa de ley por la que se creó el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, pues sin ésta no se podrá valorar si los maestros tiene la capacidad para seguir frente al grupo.

“La ley pendiente sigue en discusión, vamos a buscar los consensos, pero se tiene que aprobar”, expresó el legislador al tiempo de censurar las manifestaciones que los docentes encabezaron en contra de los proyectos en la sede del Poder Legislativo federal.

También reprobó la postura asumida por los diputados federales del PAN, quienes concluyeron en su reunión plenaria que no avalarán las reformas de Peña si primero no se aprueba una reforma político–electoral.

“Para que el país avance no se necesita de presiones, mucho menos si se hacen fuera de la ley, ni chantajes; el PAN está convencido que para que avance el país se requiere una reforma educativa de fondo, de una reforma energética y una reforma hacendaria”, destacó.