Artistas: privatizar el Teatro Principal es tomar en cuenta su valor de uso, y no su valor cultural

El desaparecer el Patronato del Teatro Principal, una iniciativa enviada por el gobernador José Antonio Gali Fayad al Congreso estatal, implica privatizar un espacio, consideraron artistas escénicos de Puebla. Así, “en algo particular no se toma en cuenta el valor del beneficio social sino el valor del uso”, como señaló Oskar Santellán, actor y director de Expresa Arte y Cultura.

El pasado viernes 31 de agosto, un grupo de trabajadores del arte de las disciplinas de teatro, música y danza se pronunció en contra de esta iniciativa que será discutida en el Congreso estatal, justo unos días antes del cambio legislativo, para que el Patronato desaparezca y la administración del teatro pase a manos del organismo público descentralizado Convenciones y Parques de Puebla.

Desde el zócalo de Puebla, señalaron que decir no a la desaparición del Patronato del Teatro Principal, es decir no a la privatización de un espacio que, dada su importancia histórica y cultural, desde 1761 ha pertenecido a los poblanos. Decir no, acotaron, es decir no al pago de la cuota que tendrían que cubrir si es que el teatro forma parte del organismo público descentralizado Convenciones y Parques de Puebla, que sería de 35 mil pesos, una cuota imposible para los artistas y grupos que trabajan sin apoyo gubernamental y de manera autogestiva.

Los artistas adheridos a la Comunidad de artistas escénicos de Puebla –que reúne a más de 700 creadores repartidos en unos 95 grupos y compañías– acotaron que dicha iniciativa enviada por el gobernador y seguramente “aplanada” por los legisladores de los partidos políticos afines al gobierno, tiene que ver con la serie de decisiones privatizadoras que ha tomado el gobierno estatal como el cierre de la Casa del Escritor o de la Galería de Arte Contemporáneo.


Incluso, mencionaron que el “traspaso” del patronato a Convenciones y Parques de Puebla sería la formalización de un hecho que sucedía desde noviembre pasado, y que ellos pudieron constatar en marzo de este 2018 cuanto intentaron solicitar el espacio a Sergio Ortiz, empleado de la Secretaría de Cultura y Turismo, y este les negó el foro con la excusa de que ya no pertenecía a dicha dependencia sino al organismo público descentralizado.

“En cosas como la muestra de teatro local o el día mundial de teatro ya no estamos, y aunque es el teatro más antiguo de América, ahora ya no se puede hacer teatro ahí”, refirieron los artistas quienes se han ido sentido “echados” poco a poco de este, que es el teatro mejor equipado de Puebla y que constituye parte importante del proceso de su profesionalización.

Notaron que esta privatización responde y es paralelo a la gentrificación –el privilegiar el comercio por encima de los habitantes de una ciudad–, que esta y la anterior administración estatal han impulsado, y que por tanto se ha vuelto algo sistemática esta entrega del patrimonio a particulares. Esto último, acotaron, se ha reforzado con el carácter que tomó la fusión de la Cultura y el Turismo, que “solamente tiene una visión de consumo pensada en el turista”.

Para extender su negativa de desaparición del Patronato y la privatización del Teatro Principal, el grupo de artistas entregó un documento al Congreso en un acto limitado a la apertura de uno de los ventanales del edificio legislativo que la mañana de este viernes permaneció sitiado por la fuerza pública para celebrar una sesión extraordinaria.

Destaca que fue en 1990 cuando se instituyó el patronato del Teatro Principal, adscrito entonces a la Secretaría de Cultura, posteriormente al Consejo Estatal para la Cultura y las Artes creado durante el morenovallismo y ahora a la Secretaría de Cultura y Turismo, gestada en la actual administración.

La iniciativa enviada al Congreso estatal busca terminar con la “duplicidad de funciones” al interior de la estructura gubernamental, misma que se generó al fusionar las áreas de cultura y turismo, ya que la SCT tiene como organismo público descentralizado a Convenciones y Parques, cuyas facultades son la concesión de parques, salones y auditorios. Una vez que se apruebe la desaparición del patronato habrá un periodo de 45 días para que se transfieran todos los bienes inmuebles, muebles, recursos financieros y humanos a Convenciones y Parques para que el Teatro Principal pueda continuar con sus labores.