Golpea Trump a sector privado cubano

La advertencia lanzada por el gobierno del presidente Trump para que los estadunidenses se abstengan de viajar a Cuba les cayó como un cubo de agua fría a los emprendedores del pujante sector turístico de la isla. En la imagen, una mesera espera por clientes en un restaurante de La Habana, el 03 de octubre de 2017. Foto Ap

La advertencia lanzada por el gobierno del presidente Trump para que los estadounidenses se abstengan de viajar a Cuba les cayó como un cubo de agua fría a los emprendedores del pujante sector turístico de la isla, que ven sus posibilidades de desarrollo amenazadas.

La medida del presidente Trump va en la dirección contraria a las intenciones proclamadas en junio por el mandatario estadounidense de favorecer al naciente sector privado de la isla, como una forma de castigar al gobierno cubano.

Pensando que iba a haber una explosión del turismo americano nos pusimos en función de abrir negocios, bares, restaurantes, casas de renta y muchas personas invertimos todo lo que teníamos, pedimos prestado”, dijo en tono de alarma Yunaika Estanque, de 51 años y dueña de un hostal de tres cuartos en La Habana Vieja.


Estanque se asoció con sus padres y sus dos hijos, vendieron otras propiedades, pidieron el apoyo de un conocido que trabaja en el extranjero y lograron comprar hace dos años una antigua residencia destartalada al costado de la Bahía de La Habana, una zona con buen potencial.

Ya con sus antiguos pisos pulidos, las paredes pintadas de colores pastel, muebles de la época republicana en la que se construyó la vivienda, la ropa blanca de estreno impecable, aparatos de aire acondicionado colocados y baños instalados en todos los cuartos, el Hostal Mi Tierra comenzó hace pocos meses a recibir turistas sobre todo europeos, aunque Estanque pensaba que la apuesta mayor serían los estadounidenses de alto estándar.

El turismo americano consume bastante, deja buenas propinas”, reflexionó Estanque, quien habla inglés y usa esa habilidad para hacer sentir como en casa a los visitantes anglosajones.

Su preocupación es que la explosión de casas de renta en su sector de La Habana vieja en combinación con una posible baja del turismo sea un coctel inapropiado. “Ahora va a haber mucha oferta, pero poca demanda relativa”.

Información de La Jornada