Presentaron el cuaderno número 14 de la Red de Círculos de Estudio y Participación

Bajo el título de “Universitarios” fue presentado el cuaderno número 14 de la Red de Círculos de Estudio y Participación Ciudadana “Luis Rivera Terrazas”, en el que a través de ocho textos se reflexiona en torno al papel social de la universidad y a su compromiso con el “bien pensar”, entendido como un concepto que llama a reflexionar de manera más crítica.
Comentado por Jaime Cid Monjaraz, director de Vinculación de la Vicerrectoría de Estudios de Posgrado de la UAP; Carlos Figueroa Ibarra, fundador de la red y dirigente estatal del Movimiento de Regeneración Nacional; Karen Lara, estudiante de Antropología, y Luis Enrique Rivera, hijo de Rivera Terrazas, el texto recupera y reproduce una serie de documentos que están vinculados con el quehacer universitario.
Para éste último la edición de este cuaderno “pequeño pero de gran contenido”, tiene como principal preocupación el determinar en qué estado está la actual universidad, definida como una organización financiada por el Estado y que tiene la tarea de producir los cuadros que la sociedad necesita.
El problema de dichas instituciones, resaltó Luis Enrique Rivera, es que “están en el modelo neoliberal que fija su centro en el mercado, con el que se convierten a las universidades en un colegio a la manera estadounidense, en el cual se producen profesionistas que cuestan poco y van con una garantía de conocimiento, y que implica que no criticarán y no debatirán, y cumplirán con todas sus certificaciones económicas ajenas a la academia”.
El cuaderno número 14, consideró el candidato independiente a la presidencia municipal de la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores, propone “valores y una cierta forma de pensar que son distintos a lo actual, en donde la crítica y la autocrítica ayudarán a formar a individuos críticos y autocríticos, creativos, inconformes con la situación política, social, económica y cultural actuales, mismas que tratarán de modificar”.
Por su parte, Carlos Figueroa señaló que la lectura de las más de 30 páginas que integran dicho cuaderno le hizo recordar los tiempos de la universidad crítica que contrasta con la actual.
“Recordé los años 80 cuando entré huyendo de la dictadura de Guatemala, encontrando una universidad crítica, democrática y popular, con actitud generosa e internacionalista”. Dijo que luego vino la transición hacia una nueva forma capitalista y neoliberal que dejó su impronta en México, en las universidades y en sus estudiantes.
Sobre la frase universitaria “Pensar bien, para vivir mejor” opinó que si bien su definición depende de la visión ideológica personal, es claro que el pensamiento predominante es el que dicta el mercado y la privatización.
Para ahondar citó el ensayo de John Holloway incluido en el cuaderno, titulado “Diez tesis sobre el bien pensar”, en el que se señala que “este pensar bien es un asunto dialéctico, es decir, de transformación, es tener la capacidad de ir contra lo establecido y más allá, reflexionando en lo que viene”.
Figueroa acotó que “el neoliberalismo es una sistema de acumulación en crisis en varios niveles, tanto económico como social, energético, alimentario y ambiental, por lo que hay muchos motivos para pensar en una sociedad post capitalista en la que se pueda reivindicar el pensamiento crítico”.
En su turno, el político Jaime Cid resaltó que la publicación, dirigida por Daniel Alcántara León, director de Difusión Cultural de la UAP; es la única editada por la universidad que reivindica el pensamiento de izquierda.
Al igual que Figueroa, Cid Monjaraz recordó que en pasadas décadas la universidad era un espacio para criticar, reflexionar y pensar. Destacó que un ejemplo de ello fue Luis Rivera Terrazas, quien como rector seguía siendo académico y político, ya que consideraba que ambas ocupaciones podían convivir a la vez.
Comparó que actualmente los estudiantes no tienen un compromiso social, algo que se refleja en la disminución del nivel académico y el desinterés de los profesores por generar conocimientos y una discusión académica, produciendo un alejamiento de la universidad con la vida política y social.
“Es vital adquirir elementos para reflexionar, para poder involucrarnos y hacer una crítica a la sociedad. Es urgente una formación crítica entre los estudiantes,  ¿cómo podemos hacerlo?, una respuesta es involucrarlos con materiales de este tipo ya que el pensamiento marxista es un punto de vista necesario”.