Por irregularidades destituyen al director del penal de Huejotzingo

Luego de una serie de irregularidades cometidas durante su administración, que fueron desde cateos y riñas que derivaron en lesiones, fue destituido del cargo el director del penal de Huejotzingo, Armando Morante Cadena.

En su lugar fue nombrado Miguel Gómez Lozada, quien se venía desempeñando como director de Vialidad del ayuntamiento.
Hasta el momento, la Comuna huejotzinca no ha dado a conocer una postura al respecto.

En sólo tres meses bajo la administración de Morante Cadena, se efectuaron cuatro cateos que evidenciaron las irregularidades con que opera el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Huejotzingo.


Incluso esta casa editorial publicó desde inicios de año que familiares de los internos denunciaron el cobro de cuotas para que los internos puedan dormir en la cama, tengan derecho a seguridad, y cuenten con un teléfono celular y televisión.

La gestión de Morante Cadena estuvo plagada de irregularidades. En febrero, cinco internos del penal regional de Huejotzingo intentaron escapar, aprovechando el cambio de turno de los custodios; sin embargo, alguien logró detectarlos y se frustró la fuga masiva.

Los reos que pretendían perpetrar la fuga están identificados como Gustavo Castillo Márquez, David Escobar Licona, Vicente Ramírez Crisóstomo, Jonathan Sánchez Saldaña y Cristian Moisés Matías Sánchez.

En el primer cateo al penal, que se efectuó el 15 de marzo, se decomisaron 48 televisores, ocho grabadoras, 46 celulares, memorias USB, dos puntas, 250 gramos de marihuana, 10 piedras de heroína, 3 mil 500 pesos, una tableta, un PSP y electrodomésticos.

En la revisión al centro penitenciario en esa ocasión resultó destituido José Juan Ávila Lima, subdirector del Cereso, por comprobarse una serie de privilegios para 327 internos. En su lugar se nombró a Verónica Muñiz Neri.

El segundo cateo se registró el 4 de abril, tras una riña que dejó un saldo de dos internos heridos, identificados con los alias de “El Japonés” y “El Cachetes “. Uno de ellos presentó una herida con arma punzocortante.

Al día siguiente se efectuó el tercer cateo, en el que participaron 100 elementos de la Policía Estatal.