El político y empresario Antonio Sánchez Díaz de Rivera presentó su tercer poemario

El escritor Herman Hesse dijo que hacer versos malos depara más felicidad que leer los más bellos, señaló el político, empresario y director general de Vinculación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Antonio Sánchez Díaz de Rivera (12 de junio de 1953), al presentar su más reciente poemario La vida me besa.

Con la presencia de políticos, empresarios, académicos, amigos y familiares en el aula magna Palafoxiana de dicha universidad, el también diputado federal y candidato del PAN a la presidencia municipal de Puebla, advirtió, no sin humor, que sus versos tenían más ritmo que rima, ya que se consideraba un amateur en la disciplina.

En un discurso breve –en el que se mostró visiblemente emocionado– expuso que lo que comenzó como una catarsis se convirtió en una aventura poética apoyada por María Teresa Colchero Garrido, quien en un taller lo animó a realizar y a mostrar sus versos.


Precisamente, la filóloga y académica universitaria opinó que desde su primer libro titulado Cobija al hombro, Antonio Sánchez “reveló que en él había un poeta naciente”, mismo que se confirmó en su segundo poemario El silencio estridente, presentado en Bellas Artes y distribuido a nivel nacional.

“´La vida me besa´ es un título precioso; en él, hay una reflexión religiosa, filosófica, ontológica y existencial, además de una parte familiar y un canto al arte, que deja ver la cultura del autor”, mencionó la fundadora de la maestría en Letras mexicanas en la UAP.

Colchero Garrido opinó que en la obra de Díaz de Rivera hay poemas personales que reflexionan y llevan a conmover, incluso a llorar, lo que confirma que su obra es universal. En suma, dijo la también escritora, “Toño Sánchez tiene una voz propia…, se guía por su propia voz, su yo poeta interior. No copia a otras poesías y el ser original tiene un valor intrínseco, un valor en él mismo”.

Por su parte, Robin Ann Rice, investigadora de la Decanato de Artes y Humanidades UPAEP, propuso que la poesía de Antonio Sánchez Díaz de Rivera lleva a reflexionar sobre la condición de la poesía y las artes, sobre su utilidad e inutilidad.

“Los elementos que reconfortan al espíritu humano son inexplicables, imprácticos e innecesarios para sobrevivir, la poesía está envuelta en una paradoja. Bajo la lupa de lo racional lo bello se esfuma. Hablar de lo bello y las artes se muestra que lo bello es difícil”, expuso la encargada del prefacio de esta edición.

Comparó que “los poetas desde la modernidad son los oráculos del mundo antiguo, y que el acercamiento poético a lo incognoscible se asemeja a la experiencia mística”. En ese sentido, la especialista en la literatura del Siglo de Oro novohispano, consideró que escribir en el siglo XXI “es una manifestación de fe, de recuperar el paraíso perdido, de la capacidad humana para recuperar su inquietud”. Añadió que ciertas personas se atreven a codificar esta realidad humana, y que una de estas personas es Antonio Sánchez.

Rice destacó que a la par de ser un empresario y político, el autor pudo compartir su gran amor por las ideas y las palabras. “Mientras tiene una vida ocupada a lo mundano, apartó parte de su existencia a la vida contemplativa, y eso es importante. (Lo hizo) con imágenes fugaces y coloridas, con escenas de tono jocoso y nostálgico, con seres desaparecidos y sentimientos esparcidos en fragmentos de lo irrecuperable”, concluyó la académica para dar paso a la lectura extensa que Antonio Sánchez hizo de su tercer poemario.