Podrá Banck empatar la campaña mediática de su informe como edil y el proceso interno del PAN

Banck puede usar los primeros 11 días de febrero para promocionar todo lo relativo a su informe anual, para después promocionar su campaña a la gubernatura

En el grupo político del presidente municipal de Puebla, Luis Banck Serrato, hay un respiro y se ha reanimado la esperanza de que el alcalde pudiera ser el próximo candidato del PAN –y por ende del Frente Ciudadano por México– a la gubernatura de Puebla. Esa ilusión se desprende de que el periodo para la precampaña panista ha coincidido con el periodo de promoción de su informe anual de labores como edil de la capital, lo cual le permitirá emprender una poderosa campaña mediática de promoción personal.

Luis Banck y su círculo de colaboradores tienen prendidas las esperanzas de que sea “el plan B” del morenovallismo, el cual consistiría que ante un eventual bloqueo –de parte de Ricardo Anaya Cortés, el presidente nacional del PAN– del proyecto de que Martha Erika Alonso sea la abanderada a la gubernatura, la única opción que quedaría sería postular como candidato al alcalde de la capital.

El encono entre Anaya y el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas ha seguido creciendo, y ese pleito tiene como principal damnificada a Martha Erika Alonso, la secretaria general del PAN y esposa del ex mandatario, quien tiene pocas posibilidades de ser postulada como candidata a la gubernatura en caso de que su marido no logre llegar a un buen acuerdo con el dirigente nacional del blanquiazul.


Por esa razón en el grupo cercano a Luis Banck no se disimula un ambiente de felicidad, al percibirse que está latente la posibilidad de que el alcalde aparezca en las boletas electorales de 2018.

Ya en confianza, algunos colaboradores de Back señalan que el calendario aprobado por el PAN nacional para el proceso interno de selección de candidatos a gobernadores, parecería que estuviera hecho para beneficio del alcalde de la Angelópolis.

Según se sabe, la fecha para arrancar el proceso interno del PAN –es decir la precampaña– iniciaría el 11 de febrero del próximo año, lo cual le permitiría a Banck detonar un poderosa campaña mediática de promoción.

La sincronía de los calendarios del PAN y de las actividades oficiales del ayuntamiento, le permitirían a Banck utilizar los primeros 11 días de febrero para promocionar todo lo relativo a su informe anual de gobierno.

Y los siguientes 15 días, ya serían para promocionar a un Luis Banck que quiere ser aspirante a la gubernatura.

Ello le posibilita al edil cerrar su ciclo de alcalde de la capital con una campaña propagandística que le haga crecer en imagen positiva, en conocimiento y exponer sus ideas políticas frente al electorado de todo el estado.

¿Qué se puede cuestionar a esa ambiciosa campaña mediática?

Primero: que se haga con cargo al erario, lo cual le imprime una condición de inequidad al proceso interno del PAN, sobre todo si se presenta al mismo el líder del panismo tradicional, Eduardo Rivera Pérez.

Segundo: que no le alcancen a Luis Banck sus proyectos de obras y resultados en la capital para poderse posicionar en el electorado.

Esa campaña no va a funcionar si no se resuelven los siguientes escollos:

Que se frene la sensación de miedo, inseguridad, que nos domina al grueso de los habitantes de la capital por el tema de la inseguridad.

Que aceleren las labores de bacheo, las cuales no dejan contentos a nadie.

Que terminen pronto los múltiples bloqueos de avenidas por obras cuyos plazos de construcción, todos los días, rompen con la estabilidad emocional de miles de ciudadanos.

Que hagan algo para reducir la ineficiencia y malos tratos que privan en las oficinas del ayuntamiento.