Se descubre pirámide y túnel durante la intervención a la reserva ecológica del cerro de Amalucan: Gali

FOTO: esimagen / Jafet Moz

A pesar que la Secretaría de Infraestructura negó rotundamente la exigencia de vestigios arqueológicos, el gobernador de Puebla, José Antonio Gali Fayad, reveló que fue hallada una pirámide del periodo formativo, así como un túnel que comunica con la zona de los Fuertes, durante los trabajos de construcción de un parque en la Reserva Ecológica Cerro de Amalucan (RECA).

El gobernador precisó que la estructura piramidal data del año de 1200 antes de nuestra era, y que en los próximos días ofrecerá una rueda de prensa para dar más detalles del hallazgo arqueológico.

La información fue dada a conocer este lunes en el programa de Adela Micha, Saga Live, que se transmite a través de redes sociales.


Durante la visita de la conductora a la ciudad de Puebla, el mandatario estatal informó que en la zona ya trabaja el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a que en el lugar se construye un parque temático.

El gobernador de Puebla no dio muchos detalles del hallazgo, sólo refirió que el caso es muy similar a la gran pirámide de Cholula.

“Es una pirámide del 1200 Antes de Cristo, estamos con el INAH rescatando la muralla de esa gran pirámide, va a ser otro atractivo de Puebla”, destacó.

 

Actualmente, en el cerro de Amalucan se construye un parque temático con una inversión de 324 millones de pesos, lo cual ha generado una serie de conflictos sociales por parte de colonos y defensores de la cultura quienes rechazaron el proyecto, no sólo por poner en riesgo los vestigios arqueológicos, sino además la fauna y flora endémica.

De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, en el cerro se edifica una piscina o “espejo de agua” para nadar, con profundidad de 60 centímetros, así como asadores, sendero y canchas de fútbol rápido.

Por esta razón, colonos, arqueológicos, antropólogos e historiadores iniciaron una serie de protestas y movilizaciones en la ciudad de Puebla, así como la defensa legal del cerro de Amalucan para frenar los trabajos de construcción.

Incluso, denunciaron que  el proyecto de la construcción del parque urbano, a cargo del gobierno del estado, cercenó un basamento piramidal para instalar en su lugar asadores y juegos infantiles.

Además, advirtieron que con la edificación del parque se ponen en riesgo los mantos acuíferos del bosque, que dejaría sin agua a decenas de colonias aledañas, por lo que demandaron que el sitio sea reconocido como zona de monumentos debido a su riqueza arqueológica.

Entre ellos, estuvo la ecologista Zvezda Ninel Castillo y el ambientalista José Gustavo Juárez Lindoro, científico de la UAP e integrante del Colectivo Matlacueitl–Alseseca, quienes advirtieron que los trabajos de construcción del Parque Cerro de Amalucan acabarán con la flora y fauna nativa.

En entrevista, José Gustavo Juárez Lindoro informó que al menos se han ubicado 20 plataformas y pirámides que se ven a simple vista como montículos, pero que no están expuestos para su mejor conservación.

Gustavo Juárez argumentó que Amalucan es el único sitio arqueológico en Puebla que data del periodo formativo, es decir, fue edificado entre el año mil 500 antes de nuestra era y 292 después de nuestra era.

En marzo pasado, la dependencia estatal que encabezada por Xabier Albizuri Morett aseveró que el área de trabajo del nuevo Parque del Cerro de Amalucan no afecta la zona protegida por el INAH.

A través de un comunicado, dijo que en caso de hallar restos arqueológicos, notificarán enseguida al Instituto Nacional de Antropología e Historia.

“En la Secretaría de Infraestructura, Movilidad y Transportes no hemos detectado estructuras, restos humanos o tumbas prehispánicas durante los trabajos de la construcción del parque Amalucan”, se lee en el escrito.

Asimismo, aseveró que la zona donde trabaja Infraestructura “no afecta de ninguna manera el área protegida por el INAH y, por lo tanto, se ha respetado desde el inicio de la obra”.

Albizuri Morett sostuvo que cuentan con los permisos de construcción, así como de poda, derribo, trasplante, además del resolutivo de impacto ambiental.

“Todos están en regla y fueron emitidos tanto por la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial, como por el ayuntamiento de Puebla”, concluyó.