Piden presencia del Ejército en Azumbilla para disminuir ataques delictivos

Nicolás Bravo. Debido a que desde hace meses la junta auxiliar Azumbilla ha sido punto constante de robo de vehículos, se busca que el Ejército realice rondines constantes en esa población que está a orilla de la carretera federal 150 México–Veracruz.

El alcalde auxiliar, Pablo Pérez Lázaro, reveló que diariamente se cometen, por lo menos, dos robos de unidades, pero a ello también se suman los asaltos tanto a unidades particulares como al transporte público, por lo que ese tramo ya se convirtió en una zona de riesgo para los conductores.

Azumbilla es una comunidad que se encuentra en una zona estratégica para los delincuentes, ya que es la entrada hacia la Sierra Negra por la región de Vicente Guerrero; comunica hacia la colindancia con Veracruz y está cerca del triángulo rojo, de modo que los delincuentes tienen opciones para darse a la fuga.


En materia de seguridad, dijo, solo cuentan con dos elementos policiacos por turno y una patrulla, con esos recursos es imposible que se pueda pensar en alguna estrategia para combatir a los delincuentes, por lo que hizo un llamado para que tanto las autoridades estatales como federales pongan mayor atención a ese punto.

Pérez Lázaro recordó que el año pasado se contó con el apoyo del Ejército, lo cual hizo que los delitos disminuyeran considerablemente; sin embargo, los militares dejaron de hacer presencia y con ello regresaron los maleantes a cometer asaltos en territorio municipal, lo cual mantiene a la población atemorizada.

Las víctimas, aseveró, acuden a poner sus denuncias, de modo que las autoridades tienen a la mano las estadísticas que indican el aumento preocupante de la delincuencia en esa región, ante lo cual cuestionó el hecho de que no se apliquen acciones para poner un freno a los delincuentes.

Resaltó que en ocasiones realizan rondines elementos de la Policía Estatal; sin embargo, hizo notar que los maleantes parecen que tienen bien estudiado su campo de acción, ya que miden bien los tiempos de esa corporación de tal forma que siempre se esperan un tiempo considerable tras la retirada de los uniformados para delinquir a placer.

Las paradas de La Tabla y El Mirador, advirtió, son de riesgo para el transporte público, mientras que en el paraje conocido como Pájaro Verde y el de la Herradura es donde se ataca más a los conductores de transporte privado. En ambas zonas no hay viviendas cercanas y existe acceso fácil a la región cerril, lo cual es bien aprovechado por los asaltantes para evadir a los policías, en caso de alguna persecución.