Pide Doger que la UAP quede al margen de la elección

Que el asesinato del ex rector Samuel Malpica Uribe y el proceso electoral vigente no vinculen a la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), exigió el diputado federal por el PRI Enrique Doger Guerrero, quien también fue titular de la administración central en la máxima casa de estudios del estado.

“Es un hecho lamentable, un asesinato al final de una campaña tan polémica y complicada; al electorado no lo han dejado satisfecho. En vísperas del cierre de campaña esto no es bueno”, expresó escuetamente Doger, y exhortó a las autoridades judiciales a resolver lo antes posible el caso.

El ex rector de la UAP Samuel Malpica fue asesinado la noche de este martes en las inmediaciones de un parque en el fraccionamiento Jardines de San Manuel, colonia en la que tuvo su domicilio durante más de 30 años.


Las primeras versiones indican que Malpica fue atacado y se escucharon un par de detonaciones. Fuentes de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) dijeron que al menos dos impactos de bala pudieron haber segado la vida del también investigador, aunque advirtieron que habría que esperar la autopsia de ley para conocer los motivos precisos del fallecimiento.

La muerte de Malpica Uribe se volvió en tema de discusión nacional en las redes sociales, particularmente en Twitter, donde se abrieron dos frentes: uno, el que señaló la inseguridad que en Puebla han causado los gobiernos panistas; el otro, el que directamente responsabilizó al ex rector Enrique Agüera de haber perpetrado este crimen.

Un cercano a Malpica Uribe en la universidad, Luis Ortega Morales, afirmó en la red social Facebook: “Las notas publicadas con Carmen Aristegui, Cambio, Milenio y Cómo son un boletín del gobierno del estado de Puebla. Los asesinatos de este tipo contra los universitarios solo son posibles desde el poder gubernamental. No sé qué información sobre tendencias electorales tenga el gobernador, pero lo único firme que existe contra Agüera es lo que Malpica estaba haciendo, resultado de un asunto personal contra su ex pareja”.

Ortega Morales agregó: “Él (Malpica) quería que la despidieran de la UAP, pero al no lograrlo, acusó a las autoridades universitarias de protegerla. El asesinato tiene un fétido olor electoral y es desde el Estado donde se orquesta”.