Pavel Ortega: el cómic puede rescatar la verdad y ser crítico ante la realidad

Los artistas y las artes, dice el dibujante veracruzano Pavel Ortega, tienen dos opciones: o permanecer alejado con el público sin establecer vínculo con él o representar lo que sucede para que la gente se identifique con la realidad. Así, pese a que el cómic ha sido menospreciado y minimizado en México, pues se le ha calificado de infantil, consideró que sí es un género “que puede rescatar las verdades sin ser tan obvio”.

El autor de El señor K, un título clave del cómic mexicano actual, es el ganador del primer Concurso nacional de novela gráfica que en 2015 fue convocado por la Universidad Autónoma de Puebla y el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, por su versión libre de El Principito, clásico de Saint Exúpery.

Durante una entrevista, Pavel Ortega expuso que lo mismo como ciudadano que como artista se debe asumir una actitud crítica frente a la realidad. Más aún, ahondó que como creador se debe hacerlo porque se tiene una manera de expresión en la que se puede, incluso, ser lúdico.


Como ejemplo recordó a Rius, sobrenombre artístico de Eduardo del Río García (Zamora, Michoacán, 20 de junio de 1934- Tepoztlán, Morelos, 8 de agosto de 2017), quien fue la verdadera Secretaría de Educación Pública del país, como opinaba el cronista Carlos Monsiváis.

“Rius creo un género, un cómic de tesis, pedagógico, acorde a la realidad del país que no ha cambiado y eso es lo peor”, opinó al recordar la obra de este dibujante fallecido a los 83 años de edad.

Ortega consideró que pese a los esfuerzos, el talento y la inventiva que hay en México en el ámbito del cómic, al género lo “mataron las editoriales”, que no supieron resolver asuntos como la distribución, la cual sigue siendo el principal problema del género.

En ese sentido, el también actor y titiritero consideró que lo que queda es trabajar de manera colectiva y solidaria entre autores, a la par de cultivar un público que sea capaz de leer, pues si no se realiza esta actividad no habrá un escenario que dé sentido al género.

Sobre su versión de El Principito, Pavel Ortega explicó que surgió en medio de una tarde calurosa en su natal Xalapa, cuando se percató de la destrucción y la depredación de los recursos naturales a cargo de una transnacional –Coca Cola–, hecho sobre el que imaginó la forma en que El Principito y el piloto se sorprenderían al ver el pozo concesionado. Acotó que el tratamiento de esta versión libre consistió en hacer una historia narrativa y visual muda, ya que no hay textos en el libro pues son “universales en sí mismos”.

Pavel Ortega, quien recientemente presentó su historieta Danka, su primera historieta a color cuya historia gira en torno a una adolescente, fue el invitado especial del cuarto Encuentro de autores del cómic que se realizó los días 25 y 26 de agosto en la Biblioteca Central de la UAP, el cual consideró se posiciona como uno de los pocos espacios del país en promover y difundir el género.

Dicho acto fue inaugurado por María del Carmen Martínez, vicerrectora de Docencia de la UAP, quien señaló que el encuentro tiene como propósito la difusión y acercamiento del cómic con un público que no es su lector, a la par de que la universidad busca la extensión y la difusión de la cultura.

“Con este tipo de actos la UAP establece nexos creativos, artísticos y culturales con la sociedad a la vez que preserva la cultura que se da a través de historias e imágenes”, señaló y expuso que actos como este propician la expansión del conocimiento y ayudan en la reconstrucción del tejido social.

De igual forma, la directora de Bibliotecas de la UAP, Silvia Jaime Hernández, expuso que el cuarto Encuentro de autores de cómic es el único en su tipo a nivel estatal en reunir a más de 30 autores en la Comicteca, un espacio también único en el país que apuesta por la lectura y el acercamiento del cómic con usuarios y estudiantes que no lo leen.