Para Pablo, que cumplió 15 el mismo día que se nos fue JEP

¿Qué no se ha dicho ya sobre la inesperada muerte de José Emilio Pacheco? ¿Qué intelectual ha dejado de ser entrevistado sobre su relación con el poeta? ¿Cuántas veces ha sido entrevistada Cristina Pacheco, su viuda? ¿Cuántos hemos llorado compartiendo su pena, nuestra pena? ¿Quién intentó ver la transmisión del Canal 22 a propósito de las honras fúnebres y se topó con una pantalla en negros? ¿Quién no sintió una gran zozobra el domingo al saber que José Emilio estaba internado, grave, luego de sufrir una caída? ¿Quién se quedó inmune al dolor cuando el domingo las redes sociales difundieron a voz en cuello la muerte del poeta? ¿Quién se enteró hasta el lunes por la mañana y entonces se puso a llorar de pena?

Grandes acontecimientos mediáticos dejó esta muerte. Por ejemplo, tres Rayuelas de La Jornada, al hilo: ¡Ánimo, José Emilio! Nunca como ahora te ha necesitado tanto este país (domingo 26); Epitafio. La vida se me fue en abrir los ojos. Morí antes de darme cuenta. José Emilio Pacheco (lunes 27); De Galeano para La Jornada. Queridos compañeros: malos vientos vienen soplando. En pocos días, los latinoamericanos tuvimos que soportar tres golpes muy duros, tres desgracias al  hilo: la nueva ley que acuchilló la memoria de la dignidad, entrañable herencia de Lázaro Cárdenas, y las muertes de dos de nuestros poetas más hondos: Juan Gelman y José Emilio Pacheco. Tres tristezas, tres desafíos. Vuelan abrazos de muchos brazos, del sur al norte. Eduardo Galeano. (martes 28).

O por ejemplo, el último Inventario en la revista Proceso, titulado “La travesía de Juan Gelman”. Como siempre, firmado discretamente, al final del texto (JEP)… Nunca como ahora podemos citar las últimas palabras del autor: “Argentino hasta la muerte’, Juan Gelman por sus veinte años de vida y de trabajo aquí, deja también en la poesía mexicana una huella radiante que no se borrará.” Cosas de la vida: mientras la colaboración para el semanario pudo ser entregada puntualmente y publicada en 26 de enero de 2014 en las páginas 58 y 59, Cristina Pacheco, la esposa que puntualmente publica en La Jornada los domingos, no pudo entregar su “Mar de Historias”. Este hondo pesar tiene un registro periodístico, que más allá de las esquelas y las crónicas, tiene que ver con el oficio mismo de sus protagonistas.


El 26 de enero de 2014 queda en la memoria colectiva de todos los lectores de José Emilio Pacheco. Los más jóvenes, los que se están adentrando en su poesía porque es lo que toca aprender en tercero de secundaria, tendrán además este recuerdo de su muerte inesperada. Por eso toca celebrar la vida de JEP leyendo su obra. Toca celebrar los quince años en tercero de secundaria leyendo Las Batallas en el Desierto con el fondo musical de la canción Las Batallas, de Café Tacuba. Toca tristear pero también toca celebrar la vida que nos queda para seguir viviendo, leyendo, cantando…