Pan silvestre

En un horno milenario

 

los Natufios doraron


 

hasta el crujido

 

el grano rústico

 

que al paso de su cacería

 

recolectaban para el común.

 

 

 

Todavía no se cultivaba el cereal

 

y seguramente eran las Natufias,

 

mujeres del Desierto Negro,

 

aún libres en sus casas,

 

las que le dieron sentido y forma

 

a la molienda del grano

 

y lo dispusieron, horneado

 

y oloroso, encima y debajo

 

de la carne entregada para asarse.

 

 

 

En el gusto colectivo por ese pan

 

de cereal silvestre,

 

pudo quizá fundarse su cultivo

 

hasta hacernos masticar diariamente

 

el humilde deseo de acompañarnos.