Otra vez la Fiscalía

Carrancá se niega a irse, pese a la petición del equipo de campaña de MEAH.

El caso de la maestra Patricia Mora Herrera, torturada, violada y asesinada en la Sierra Norte de Puebla este fin de semana, exhibe nuevamente, por desgracia, la ausencia total de capacidad de la Fiscalía General del Estado (FGE) que encabeza Víctor Antonio Carrancá Bourguet.

En efecto, en una diligencia como la autopsia, que es obligatoria y debería contar ordinariamente con todos los insumos necesarios para llevarla a cabo con el rigor que la ley impone, la dependencia carece de los más elemental y han sido los deudos quienes han tenido que comprar los instrumentos para llevar a cabo el peritaje sobre el cadáver.

Se muestra nuevamente que la FGE actúa solo bajo la presión mediática y de las redes sociales, porque cuando los casos que le llegan no tienen ese impacto y, sobre todo, se perpetran en municipios alejados de la capital, siempre hay negligencia, trabas y otros vicios que resultan injustificables e intolerables.


A la impotencia y el dolor que sufren las víctimas y familiares de los delitos en Puebla hay que agregar entonces la insensibilidad y carencia absoluta de eficiencia por parte de las autoridades encargadas de investigar los hechos y por esa razón es indispensable que Carrancá Bourguet sea relevado del cargo, pues su pésima actuación como fiscal y antes como procurador solo ha causado un enorme crecimiento de la delincuencia y el total desprestigio de la FGE.

Seguir sosteniendo a un servidor público con tan malos resultados solo contribuye a un estado de deterioro de la vida pública en Puebla.