EL ORIGEN DE LA IMPUNIDAD

De acuerdo con el Índice Global de Impunidad IGI–México 2018, en el estado de Puebla no se castiga el homicidio, solo 5.21 presuntos delincuentes son encarcelados por cada 100 casos, lo cual ubica a la entidad poblana en el cuarto lugar a nivel nacional en el rubro de impunidad en homicidios.

Sin duda alguna la impunidad es el flanco más abominable de la injusticia y la descomposición. Su emergencia e imperio es resultado del fracaso de las instituciones y sus ocupantes.

En el caso poblano la instancia que se ha encargado de prodigar y diseminar la impunidad es la Fiscalía General del Estado que dirige Víctor Antonio Carrancá Bourguet.


Sobran los ejemplos que confirman el uso político y faccioso que se le ha dado a la dependencia: más de 300 presos políticos, la falsedad de las investigaciones en el caso Chalchihuapan y la detención de los presuntos asesinos del alcalde de Huitzilan Serdán, por presiones de Antorcha Campesina, son solo algunos botones de muestra sobre su negligencia y conducción.

Por desgracia, la situación no parece tener visos de mejora, pues gracias a los enjuagues del morenovallismo, Víctor Antonio Carrancá Bourguet seguirá al frente de la FGE por un sexenio más.