Después de ocho años, regresan obras del artista español Pablo Picasso a Puebla

Obras originales del pintor y escultor español Pablo Picasso (Málaga, 1881–Moulins, Francia, 1973)  llegarán el próximo 25 de octubre a la Galería de Arte del Palacio Municipal de Puebla, como parte de las estrategias para reactivar la economía local del Centro Histórico de esta ciudad.

El anuncio fue hecho por el alcalde capitalino Luis Banck Serrato, a propósito de la puesta en marcha de las actividades gastronómicas, culturales y artísticas del primer cuadro de Puebla que sufrió afectaciones tras el terremoto del pasado 19 de Septiembre (19S).

Sobre el tema, Banck Serrato sólo confirmó la exposición de las obras del artista español, sin ofrecer detalles del número de piezas a exhibir ni de su curaduría; sin embargo, informó que tendrá un costo el ingreso para apreciar los óleos y esculturas.


El anuncio se efectuó durante la instalación del Consejo Consultivo de Turismo Municipal, en donde la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) anunció el 15 por ciento de descuento a comensales en 200 restaurantes del centro de la ciudad.

No es la primera vez que obras de Picasso, miembro del Partido Comunista en España y Francia hasta su muerte, llegan a Puebla.

En agosto de 2009, la Galería de Arte del Complejo Cultural Universitario (CCU) de la UAP inauguró la exposición Cerámicas de Picasso.

En una entrevista concedida a esta casa editorial, la curadora de la muestra, Annegreth Nill, declaró que “en la búsqueda de una experiencia manual, que infundiera su imaginación creadora, y que a la vez sirviera de sostén, estabilidad y permanencia en su obra, Pablo Picasso dejó a un lado lo que la tela le había proporcionado para incursionar, en los últimos 25 años de su vida, en la cerámica. El objetivo, sustentado en su simpatía comunista, era compartir su trabajo con más gente”.

La historiadora de arte expuso que este sentimiento populista de Picasso, no sólo afín a su posición política, era motivado por la profunda conexión que sentía hacia los artesanos con quienes trabajaba en la fábrica, similar a la satisfacción que le derivaba el oficio.

“Quería que su obra fuera entendida no sólo por un ‘círculo de intelectuales’, sino por el pueblo. Picasso le dio vida a la artesanía, pero sobretodo un valor digno”, enfatizó en aquella entrevista.

Después de un año de gestión con el Museo de Arte Fort Lauderdale, de Florida, que demandó la remodelación de la galería universitaria, con estrictas medidas de seguridad, llegó por vez primera a Puebla y a México una selección de 35 piezas, de un total de 66 que atesora la institución estadounidense.

Esto gracias al esfuerzo conjunto con la extinta Secretaría de Cultura del estado de Puebla, hoy convertida en consejo.

Ese mismo año, el Museo Taller Erásto Cortés (Mutec) presentó una asombrosa exposición Atelier Clot, Bramsen & George, que reunió también obras originales de Picasso, Toulouse–Lautrec, Joan Miró, Piet Mondrian, Ramón Casas, Antoni Tàpies, Alphonse Mucha y Federico Castellón, entre otros artistas que marcaron la historia de la gráfica universal.

El entonces director del Mutec, César Gordillo,  adelantó a La Jornada de Oriente que se trata de la colección particular del artista juchiteco Francisco Toledo, que resguarda en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).

“Son 70 grabados, verdaderas joyas que enfatizan su sentido simbólico, de reflexión y crítica social, más allá de la estética, poniendo de manifiesto su calidad y carácter plástico, así como su vinculación técnica, artística y conceptual”, declaro en su momento.

Ocho años después, en vísperas al festival por el Día de Muertos que organiza el gobierno del municipio de Puebla, Picasso regresará a Puebla.