Obra de Rembrandt, expuesta a temperatura y humedad

obra de Rembrandt

Riesgos a la obra de Rembrandt que pertenece a la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) causados por cambios de temperatura, problemas de humedad, así como excesiva iluminación natural y artificial que es degradante para cualquier imagen incluso si es actual o como en este caso producida hace más de tres siglos, es la advertencia que hizo el catedrático, investigador, artista plástico y ex funcionario municipal Gonzalo Fernández y Márquez respecto a la exposición “Rembrandt: el hombre, lo sagrado y lo profano” que se exhibe actualmente en la Galería de arte del Palacio municipal organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC).

Como parte del programa radiofónico Foto Calli: la casa de la fotografía, que produce y conduce el fotógrafo, gestor y periodista cultural Joaquín Ríos Martínez cada sábado en Radio BUAP, el colaborador de museos como el Nacional de Arte y el Amparo realizó una mirada crítica sobre esta muestra que reúne 57 grabados de la colección universitaria.

Durante la entrevista, Gonzalo Fernández y Márquez señaló que en la exposición de la obra de Rembrandt –curada por el jefe de exposiciones del IMAC, Michael López Murillo– hay fallas evidentes en renglones básicos como lo son la curaduría, la museología y la conservación, ya que éstos son “conceptos que ponen en valor al arte y lo hacen en su justa dimensión”.


Lo anterior, dijo acompañado de Joaquín Ríos, porque en “Rembrandt: el hombre, lo sagrado y lo profano” no queda claro cuál es la propuesta curatorial ni el grado de conservación que se tiene sobre las obras, ni las expectativas didácticas, académicas, lúdicas y de documentación para el público de a pie, no se diga para los especialistas.

Parece un stand de feria, y una feria de vanidades. En ella hablan muchos conceptos: los cedularios, la forma de poner una obra, la tienda que funciona como una especie de instalación para recrear el estudio de Rembrandt en Ámsterdam, y las vitrinas mismas de la galería.

“Es desafortunado. Estoy indignado. No sé porque la universidad se ha sumado a este juego. Hasta podríamos preguntar: ¿el estado de conservación de las piezas es este?

“Hay que cuestionar el valor que parece se le dio a la obra producida en 1836: los marcos sin marialuisas, con un papel que enfrenta problemas de iluminación pues las lucen parecen de tienda de ropa, y los ventanales que hacen de la galería una pecera”, dijo Fernández y Márquez, ex director del IMAC.

A estos señalamientos, el también catedrático en las universidades Iberoamericana de Puebla, Autónoma Metropolitana y UAP, destacó que el contenido del guion museográfico “es solamente un texto denso que no será leído” por los espectadores.

Agregó que también carece de valor el video incluido en la exposición y lo riesgoso que es hacer, a través del diseño gráfico, una suerte de “aplicación de marca”, pues la obra de Rembrandt no lo necesita. “En conjunto son una serie de mamotretos que desvaloran y conminan a la obra de contenido cultural inacabado, como son las piezas de Rembrandt”.

Si eso sucede en el interior de la Galería de arte del Palacio municipal, Gonzalo Fernández y Márquez advirtió que el exterior también causa estragos en la obra del pintor y grabador holandés.

Como ejemplo, recordó el enorme charco que se arma a la entrada de la galería ubicada sobre el Portal Hidalgo, marcada con el número 14, que pareciera ser algo banal y menor cuando no lo es. Ello, porque al entrar el visitante lleva consigo agua y humedad, misma que se va adhiriendo a los vidrios del recinto y de los propios cuadros, colándose de manera mínima y constante, y acentuándose con la potente luz –tanto natural como artificial-, que va degradando la obra.

“Es una indolencia por parte de los organizadores. No estoy hablando mal de quien lo hizo sino del concepto que se hizo. También, de cómo es posible que la universidad se preste a exponerla de esa forma”, sostuvo el especialista.

Al respecto, el fotógrafo y “lector de imágenes” en el Archivo Histórico Universitario, Joaquín Ríos, precisó que la obra requiere estar en una bóveda, a una temperatura específica, con control de humedad y luz. Incluso, recordó que se tenía una política: no exhibirla sino cada cinco años por un periodo máximo de un mes, cuando en la exposición actual del IMACP se exhibe desde el pasado 1 de abril y hasta el 24 de julio.

Sí son grabados de las placas originales de la obra de Rembrandt

A la pregunta de Joaquín Ríos sobre las especulaciones que existen sobre si la colección de 231 obras que resguarda la UAP se trata de piezas hechas a partir de placas originales del artista holandés Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Leiden, 1606–Ámsterdam, 1669), Gonzalo Fernández y Márquez afirmó que sí se trata de grabados y no de reprografías o copias de alta calidad en papel.

“Es una colección de las más importantes. De cómo llega a Puebla se debe al artista José Manzo, quien viajó a Europa apoyado por la Junta de Caridad y Sociedad Patriótica para la Educación de la Juventud, de la Academia de Bellas Artes de Puebla, para ir a traer obras de arte”, explicó durante la entrevista radiofónica.

Recordó que tras llegar a la Academia de Bellas Artes de Puebla, pasar al Colegio del Estado y estar en resguardo de la UAP, fue él mismo quien en 1985 –en coordinación con un equipo de especialistas- promovió la realización de un catálogo comentado y, con apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, se realizó un trabajo de conservación y limpieza a las obras.

“Rembrandt muere en 1669 en Ámsterdam y lo hace endeudado, así que una forma saldar las deudas la hace el barón de Rothschild, quien toma las placas como pago y le pone sus iniciales. Estos grabados tienen esa cancelación y hay un número de inventario en la parte de arriba. Ello no los hace como copias, sino facsimilares de placas originales”.