La obra Alphonse concluye su ciclo en Tetiem, espacio teatral que moldeó su desarrollo

La compañía Soliloquios a Escena ofrecerá la última función de la primera temporada de la obra Alphonse, un texto del dramaturgo Wajdi Mouawad. El ciclo cerrará en el Centro para las artes Tetiem, este viernes 27 de julio, y es significativo que se haga en dicho foro, pues lo mismo ha sido el espacio de desarrollo de la pieza que el lugar que ha moldeado la mirada que articula este montaje.

Mediante un boletín informativo, la agrupación señala que Tetiem articula el montaje en cierta forma, debido al trabajo que en la última década ha realizado el Centro para las artes que dirigen José Carlos Alonso y Consuelo Meneses.

“Quienes dirigen este espacio cultural, el más importante durante la última década en Puebla para un teatro que bien podríamos llamar autónomo, han realizado durante años un ejercicio de resistencia que ha producido un contexto que propicia proyectos como Alphonse”, determinan los creadores.


Agregan que Tetiem, por tanto, es una suerte de “piso” sobre el que ha germinado buena parte de la propuesta escénica de una generación de creadores poblanos. “La sala Samuel Beckett (uno de los dos foros de Tetiem) ha sido testigo y canal de los afectos que de a poco condujeron el trabajo de Soliloquios a escena hasta Alphonse”, remarcan.

Daniel Hilario Camacho, director y productor del proyecto, señala que el montaje es la concreción de un impulso surgido hace varios años. Sobre todo, agregó que es un ensayo que permite poner a prueba algunos factores (económicos, afectivos y creativos) que juegan en la práctica escénica.

“Ejercer el derecho a expresarse artísticamente es importante; no obstante, y más allá de la puesta en escena (que es sólo un lugar de paso, un espacio de tránsito), hacer, concretar algo que has imaginado y deseado supone una conquista invaluable”, sostiene el creador, y agrega que es un ejercicio político de vital importancia, cuanto más si se hace en grupo.

Camacho indica que quienes hacen teatro “ensayan la vida mientras ensayan la escena y viceversa”, algo que se convierte en un propósito de su quehacer artístico. “Participar de un proceso creativo abre posibilidades para los integrantes del equipo de trabajo, es un chance de ponerse a prueba en el aspecto profesional, pero es también un momento para encontrar (si las circunstancias son propicias) algún cómplice. Y es que hacer teatro es algo que no puede sostenerse en el largo plazo sin complicidades”, expone.

En ese sentido, refiere que durante el montaje se realizaron dos procesos de colaboración logrados gracias a esas complicidades. El primero fue un entrenamiento vocal que los actores del elenco realizaron de manera simultánea al proceso de cuatro meses de trabajo, consistente en una exploración de la voz coordinada y dirigida por la actriz Maite Couoh; el otro, fue la construcción de marionetas, un proceso facilitado por Carolina Pimentel, trabajo que ha permitido integrar esta estética particular en algunos pasajes de la obra.

En suma, el cerrar el primer ciclo de este proyecto es para Soliloquios a escena una oportunidad de reflexionar sobre las condiciones de hacer el teatro en Puebla: es repensar los hábitos, los modos de operar y las maneras de relacionarse al hacer; es también reconsiderar los porqués y para qué producir.

La obra narra la desaparición de Alphonse, un joven de 14 años.  En torno a su falta se lanzan preguntas sobre si fue raptado, sobre si ha muerto o si tan solo decidió ausentarse. El relato es sobre esta caminata sin rumbo fijo que se presenta como una posibilidad para encontrar tranquilidad, como el andar de cualquier persona que en distintas etapas de la vida busca sosiego. La trama presenta, a través de la mirada de varios personajes una perspectiva parcial y fragmentada sobre Alphonse. Tan parcial que el espectador pueda hacerse su propia versión sobre ella.

La puesta en escena basada en un texto del dramaturgo Wajdi Mouawad fue beneficiada con el Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fonca 2017. Su primera temporada fue durante junio teniendo como sedes el Centro Para las Artes Tetiem y el auditorio de la Alianza Francesa en Puebla. Luego en julio tuvo una breve gira en Pachuca y Xalapa. Finalmente, presenta su última función este viernes 27 de julio, también en Tetiem -3 norte 4248 colonia Morelos-. La escenografía está a cargo de Consuelo León, el vestuario es realizado por Sandra Parra y Edith Pérez Soto, y elenco está conformado por Maite Couoh, Fernanda López, Gustavo Cuallo y Jaide Galicia.