Nos acercamos a una cura del sida

La noticia de que retiraron a dos personas los fármacos antirretrovirales para el VIH después de practicarles un trasplante de médula ósea ha causado revuelo en el medio médico especializado en esta condición de salud. Todo indica que se pudo haber eliminado el virus de sus cuerpos. Una de las personas a las que se le practicó el trasplante ya lleva más de cuatro meses sin tomar medicación y sin señales de una reaparición del VIH.

Los medicamentos antirretrovirales en uso actualmente mantienen el virus bajo control en el torrente sanguíneo, pero cuando se suspende el tratamiento el VIH reaparece. La erradicación del cuerpo de una infección del VIH es muy difícil; este virus tiene la capacidad de permanecer indetectable dentro del ADN humano, formando “reservorios” intocables en el cuerpo. Los tratamientos más potentes y sofisticados hasta la fecha no son capaces de eliminar el virus, aunque sí pueden controlar la infección. El VIH se mantiene estable y en estado latente en células como los macrófagos y los linfocitos, o en ciertas partes del organismo como el cerebro, donde los antirretrovirales llegan con mayor dificultad.

Los reservorios se establecen durante la etapa más temprana de infección por el VIH. Células como los linfocitos CD4 pueden estar infectadas pero se encuentran en reposo y no producen activamente el virus, lo que hace casi imposible detectarlo. Cuando se reactiva una célula con infección latente, comienza a producir de nuevo el virus. Por esa razón, el tratamiento antirretroviral no puede curar la infección por el VIH.


Conceptualmente existen dos tipos de reservorios para el VIH: uno anatómico y otro celular. Los reservorios anatómicos incluyen aquellas estructuras o sitios inmunológicos aislados que se encuentran separados de la sangre periférica y de la circulación linfática por barreras. En estos lugares el sistema inmunitario no puede acceder, y por lo tanto no puede cumplir eficazmente su función protectora. El sistema nervioso central, los testículos y quizás el feto en desarrollo son los mejores ejemplos de este tipo de aislamiento anatómico. Existen, además, otros sitios de replicación viral en los cuales no puede ser cumplida correctamente la vigilancia inmunológica, y de la misma manera no pueden penetrar en forma adecuada los fármacos antivirales. Éstos son la mucosa de las vías respiratorias, del aparato gastrointestinal y del aparato reproductor femenino. Recientemente se identificó a las células progenitoras hematopoyéticas como reservorios. Los científicos han hallado, en exámenes in vivo e in vitro con células CD34+, que pueden albergar el virus del sida en estado de latencia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la pandemia del VIH / sida continúa afectando a 34 millones de personas en todo el mundo, incluyendo más de 3 millones de niños. El tratamiento actual consiste en el uso de varias drogas antirretrovirales, conocida como Terapia Antirretroviral de gran Actividad (Targa), que puede prolongar la esperanza de vida de las personas con VIH.

Los dos hombres a los que se les practicó el trasplante han vivido con VIH durante unos 30 años. Ambos desarrollaron cáncer, un linfoma, que requirió trasplante de médula ósea. La médula ósea es donde se crean las nuevas células sanguíneas (células progenitoras hematopoyéticas), y se cree que es donde se encuentra el mayor reservorio de VIH. Tras el trasplante, en uno de los hombres no se detectó el virus durante dos años y en el otro, durante cuatro. Los dos dejaron el tratamiento con antirretrovirales a principios de este año. Uno de ellos lleva 15 semanas sin fármacos y el otro, siete. Hasta ahora no se han detectado señales de la presencia del virus. Junto con Timothy Brown, también conocido como el “paciente Berlín”, el cual también tuvo un trasplante de médula ósea de un raro donante resistente al VIH, esto dos hombres serian ya tres las personas “curadas de VIH”.

Por otra parte, un estudio ha permitido comprobar, por primera vez, que es posible actuar sobre el mecanismo a través del cual el VIH permanece oculto en células CD4 en reposo del organismo. Estos hallazgos fueron presentados recientemente en el transcurso de la XIX Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (Croi), que se celebró a principios del mes de marzo en la ciudad de Seattle (EU). El medicamento que se utilizó en esta investigación fue vorinostat (Zolinza™), empleado en la quimioterapia contra el cáncer. En 2009 se había comprobado que este producto era capaz de estimular los linfocitos en reposo por VIH (tanto en cultivos celulares de laboratorio como en muestras de sangre extraídas de personas que tomaban terapia antirretroviral. Aunque las personas que participaron en el ensayo clínico no consiguieron eliminar el virus, estos hallazgos plantean un panorama esperanzador para la consecución de una cura de esta infección.

Se sabe que hay reservorios de VIH que no están siendo eliminados por el tratamiento actual y que mantienen a la reposición de la infección. La identificación de este reservorio viral podría servir para desarrollar nuevas estrategias que acaben con la infección persistente. Los estudios actuales investigan los reservorios del VIH, la reactivación del virus, el rol de la inmunidad y los factores genéticos que influyen en la infección. Todos estos trabajos seguramente darán sus frutos y tendrán un impacto relevante en las estrategias de manejo y tratamiento de las personas con el virus. Gracias a ellos la erradicación viral puede llegar a ser un objetivo más cercano.

Sin importar el tipo de tratamiento que se utilice, ya se la antirretroviral, el trasplante de médula ósea o los tratamientos coadyuvantes, esta es una enfermedad muy costosa de tratar. Los procedimientos emergentes son complejos y costosos, con grandes riesgos. Aunque ninguna de los tratamientos parece ofrecer una cura factible, les da a los investigadores una indicación del camino a seguir.

Volvemos a los principios clásicos de la salud pública, “un peso de prevención es más efectivo que mil de tratamiento”. La promoción del uso del condón debe seguir siendo el énfasis en toda campaña preventiva. Unido a esto se deben promover las prácticas de sexo seguro, mantener control absoluto de las transfusiones de sangre, y actualmente, la utilización de medicamentos bloqueadores en la exposiciones al VIH.

 

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