Muerte de trabajador en Audi destapa condiciones extremas de trabajo en San José Chiapa

La muerte de un trabajador de Construcciones y Desarrollos Santa Fe (Codesa) la semana pasada destapó una serie de irregularidades y maltrato laboral que esta empresa comete en contra de sus empleados.

La empresa no solo inscribe a algunos de ellos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a cuenta gotas, sino que despide inmediatamente a los empleados que se atreven a preguntar cuáles son las garantías y beneficios laborales a las que tienen derecho.

Las jornadas laborales de conductores de camiones superan las 14 y 16 horas diarias, aunque en algunos casos han sido de 24 horas continuas, no cuentan con seguridad social, no hay pagos extras, no hay seguros de vida y mucho menos aguinaldos, vacaciones o reparto de utilidades.


A otros más se les corre del empleo responsabilizándolos de la descompostura de maquinaria; tienen que pagar lo descompuesto o se van sin liquidación; es la exigencia de la empresa, que ha aplicado en distintas ocasiones.

Las obras que realiza Codesa en el municipio de San José Chiapa para cimentar la plataforma de la nave principal de Audi, así como un centro de capacitación para los futuros técnicos de esta armadora alemana, recibieron la visita el viernes de un grupo de inspectores de la Secretaría del Trabajo federal.

La visita no fue sorpresa. Los directivos y hasta los capataces estaban enterados, por lo que se les pidió a los trabajadores que salieron del tercer turno a las 3 de la mañana de ese día que regresaran a las 9 de la mañana para poder reunirse con los del primer turno.

A cada uno de ellos se le entregó una credencial de “trabajador” de Codesa, en donde tenía un número de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social, así como otras claves que supuestamente los identificarían. Los capataces les exigieron a choferes y obreros que tenían que decir que “todo está bien” y si reciben prestaciones, las tienen todas.

Así lo hicieron, y en cuanto la breve inspección concluyó y los trabajadores respondieron lo que debían, las credenciales fueron recogidas.

Lo anterior fue relatado a La Jornada de Oriente por tres ex empleados de la empresa que fueron despedidos la semana que concluyó. Se reservaron revelar sus nombres porque aseguran que mantienen la esperanza de que la empresa les pague lo que aseguran les corresponde, cerca de 20 mil pesos a cada uno de ellos, por el tiempo y horas trabajadas.

Sin embargo, advirtieron que en caso de que no les paguen empezarán un pleito legal en los tribunales laborales de la Federación.

“No debió morir”

La semana pasada, Abraham Arenas López, un hombre de 55 años, murió después de ser atropellado por uno de los más de 2 mil camiones que lleva arena del vecino municipio de Nopalucan a San José Chiapa, para colocar la base que servirá para sostener las naves industriales de la armadora alemana sobre un terreno lacustre.

Aunque en un principio trascendió que el hombre muerto no tenía ningún tipo de prestación por su edad –dentro de las obras sólo se dedicaba a dar indicaciones a los camiones con una bandera–, el día de ayer, el dirigente de la CTM, Leobardo Soto Martínez, y una representante de Codesa salieron a afirmar que Arenas López sí contaba con las prestaciones de ley.

Incluso afirmaron que a la familia del ahora fallecido le entregaron 80 mil pesos de indemnización y “un extra” por ser de escasos recursos, a pesar de que la familia señaló inmediatamente después del fallecimiento que Abraham Arenas carecía de todo dentro de la empresa.

“Este es uno de los tantos accidentes que ocurren ahí dentro. Los choferes de los camiones trabajan demasiadas horas y algunos hasta se van durmiendo porque no pueden, es demasiado. Es casi seguro que eso fue lo que pasó; no lo vieron porque se iba durmiendo del cansancio. Ese accidente no debió ocurrir y esa persona no debió morir”, indicó uno de los entrevistados.

Los trabajos se intensificaron en la plataforma de Audi después de que Codesa comenzó a cavar de nuevo hoy en el municipio de Nopalucan; a las 30 hectáreas de tierra que ya había explotado para extraer la arena de las plataformas se sumaron nuevos trabajos que se irán expandiendo hasta completar cerca de 80 hectáreas en total durante los próximos meses, relataron los trabajadores.

Por eso la necesidad de la empresa de que se completen los viajes cargados con 18 toneladas cada uno de ellos, a pesar de que la empresa tarda varias semanas en pagar los 250 pesos por cada uno de estos viajes.

“La gente se está comenzando a cansar. No pueden seguir explotándonos así ni abusando de que necesitamos este trabajo. Hay gente que viene desde Chignahuapan, Zacapoaxtla y Texmelucan hasta acá porque buscan trabajo y vienen con su camión a formarse, pero de buenas a primeras los corren por cualquier motivo cuando se les debe mucho, para no pagarles. Y las autoridades ni siquiera se enteran de cómo están pasando las cosas aquí, o no se quieren enterar”, remató uno de los entrevistados.