Morena descubre mapachera del PAN; la Fepade interviene

Militantes, candidatos y dirigentes de la coalición “Juntos Haremos Historia” irrumpieron en el MM Grand Hotel de la ciudad de Puebla, donde encontraron un centro de operación electoral del Partido Acción Nacional (PAN), el cual se dedicaba a alterar los resultados de miles de casillas que se instalaron en el estado para la elección de gobernador, según el testimonio de los inconformes.

El descubrimiento culminó en la detención de 63 personas que trabajaban en lugar, entre quienes se encontró el magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Israel Mancilla Amaro y una funcionaria del Instituto Electoral del Estado (IEE) cuyo nombre no se ha hecho público.

Otro de los funcionarios públicos que se detectó en el lugar fue Omar Blancarte Montaño, integrante de la Secretaría General de Gobierno y conocido operador electoral que trabajaba para el PRI y que desde 2010 se incorporó al grupo político del ex gobernador panista Rafael Moreno Valle Rosas, este último esposo de la candidata del PAN al Poder Ejecutivo local, Martha Érika Alonso Hidalgo, quien ya se declaró ganadora de la elección al igual que su rival de “Juntos Haremos Historia”, Luis Miguel Barbosa Huerta.


“En las instalaciones del hotel MM se encontraban panistas voluntarios y colaboradores de este comité recibiendo copias de actas de nuestros representantes de casilla y generando el cómputo interno, lo cual es complemente legal”, dijo el PAN poblano en un comunicado.

En total sigilo, Morena irrumpe en el MM Grand Hotel

El MM Grand Hotel se ubica a tres minutos de distancia de las oficinas centrales del IEE y el descubrimiento del centro se realizó ayer, previo al cómputo de la elección de gobernador, diputados locales y presidentes municipales que llevará a cabo el órgano comicial en los 26 distritos electorales del estado este día.

Para dar a conocer la existencia del lugar, los dirigentes estatales de Morena, el PT y el Partido Encuentro Social (PES), fuerzas políticas que integran “Juntos Haremos Historia”, convocaron a una conferencia de medios a las 2 de la tarde en las oficinas del instituto local. Todos se rehusaron a adelantar el tema que abordarían.

“Va a estar muy bueno”, garantizó Gabriel Biestro Medinilla a esta reportera, cuando le preguntó el motivo de la rueda de prensa.

A las 2:30 de la tarde Biestro y su homólogo del PES, Raúl Barranco Tenorio, pidieron a los reporteros, camarógrafos y fotógrafos que atendieron la invitación que se trasladarían a un lugar cercano para dar a conocer la información. “Necesitamos que nos siga”.

La conmoción fue inmediata. En minutos se movilizó a una treintena de comunicadores que desconocían el lugar al que serían trasladados. La escena, digna de una película de Hollywood, inició con un convoy de camionetas avanzando por las calles de una metrópoli a toda velocidad.

En menos de tres minutos, todos los vehículos se detuvieron frente al MM Grand Hotel, ubicado sobre el bulevar Atlixco, a un costado del Walmart de Las Ánimas. A toda prisa, dirigentes, representantes, abogados y candidatos de “Juntos Haremos Historia” bajaron de las unidades y corrieron al interior del inmueble, detrás de ellos los medios de comunicación.

Cuando los seguidores de Morena, el PT y el PES llegaron al hotel se toparon con Omar Blancarte en uno de los estacionamientos, donde intentaba abordar una camioneta para salir del lugar. Al verse rodeado, el operador electoral del morenovallismo se concentró en una sola cosa: resguardar bajo su brazo unas carpetas azules que llamaron la atención de sus contrapartes.

Mientras intentaba retirarse del lugar a pie, reconoció ser funcionario de la SGG que encabeza Diódoro Carrasco Altamirano. Ante las acusaciones de que incurrió en un delito electoral al estar presente en el centro de operación del PAN, Blancarte respondió: “Si prueban que hay un delito electoral no habrá más remedio que…” No dijo más.

En el camino, Blancarte fue interceptado por Eric Cotoñeto Carmona, uno de los principales operadores del candidato Luis Miguel Barbosa Huerta, quien intentó arrancarle de las manos los papeles que tanto protegió. Al negarse a entregarlos, forcejearon y el primero cayó al piso en medio de gritos, segundos después ya estaba de pie.

Según Cotoñeto, las carpetas contenían una relación de los paquetes electorales en los que se alteraron los resultados de la elección del 1 de julio, con el fin de otorgar una votación más alta a Martha Érika Alonso y quitar todos los sufragios a su rival de Morena–PT–PES.

Al mismo tiempo que Blancarte daba la cara a los medios de comunicación, el candidato al Congreso local de “Juntos Haremos Historia” José Juan Espinosa Torres ingresaba al salón del MM Grand Hotel que el PAN contrató, donde se encontraba más de medio centenar de personas trabajando.

Una transmisión en vivo de Espinosa mostró cómo, en el momento de entrar al salón, se topa con tres individuos que se notan sorprendidos por su presencia. “Buenas tardes”, intenta decir el abanderado, pero uno de ellos no le deja terminar la frase porque le suelta el primer golpe. La grabación capta el sonido de más porrazos. “Está en vivo, está en vivo… soy diputado… soy diputado”, responde Espinosa antes de que se suspenda la transmisión de manera abrupta.

Minutos después arribó el resto de los candidatos y dirigentes de “Juntos Haremos Historia”, quienes se encuentran con la puerta principal del salón cerrada. Con la fuerza bruta rompen la cerradura e ingresan, en ese momento inicia la trifulca.

Sillas, mesas, platos de vidrio, tenedores, engrapadoras, todo voló por las aires. Morenistas y operadores del PAN se enfrentaron a golpes en diversos puntos. La sangre comenzó a manchar las camisas de quienes se confrontaron con la fuerza del cuerpo y la potencia de la adrenalina.

En medio de esa vorágine de violencia y gritos aparecieron las primeras cajas con material electoral, rescatadas del interior del salón por los integrantes de “Juntos Haremos Historia”. Fotografías y videos tomados del momento dan cuenta de la presencia de sábanas de la elección, que no deberían estar en poder del PAN, sino de los consejos distritales del IEE.

“Se encontraron las sábanas, algunas llenas y otras en proceso de llenado”, anotó horas después Espinosa Torres, en una conferencia de medios, en la que ofreció su versión de los hechos.

Vehículos oficiales trasladaban actas de la elección

También se detectaron actas de escrutinio y cómputo de votos de las casillas que se instalaron en diversos municipios del estado, tanto de la Sierra Norte como de la Mixteca y el centro de la entidad, según el recuento que Morena efectuó horas después, en compañía de agentes de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

El PAN, a través de su dirigente estatal Jesús Giles Carmona, sostuvo que en el hotel se estaban compilando las copias de las actas que se entregaron a los representantes de casilla de Acción Nacional, ninguna original.

No obstante, en el interior del hotel se detectó un vehículo oficial del ayuntamiento de Cuetzalan, municipio gobernado por el partido de derecha, en cuya cajuela se descubrieron actas originales, razón por la cual elementos de la Policía Federal –que arribaron de manera posterior– acordonaron el automóvil para que la evidencia no fuera manipulada.

De acuerdo con José Juan Espinosa, el automóvil de Cuetzalan no fue el único vehículo oficial que se encontró en la zona, pues dijo que antes de la llegada de los medios de comunicación identificó camionetas del gobierno estatal estacionadas en las inmediaciones del salón.

Cotoñeto calculó que en el sitio estaban alterando la documentación de cerca de 3 mil casillas, las cuales representan casi la mitad de los 7 mil 547 puestos de votación que se instalaron en los comicios del domingo.

Acusó una acción concertada entre operadores electorales del PAN y los funcionarios del IEE que inició el domingo pasado con la manipulación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para dar una ventaja de cuatro puntos a Martha Érika Alonso Hidalgo.

En el salón del MM Grand Hotel, expuso, se estaban alterando las actas de escrutinio y cómputo de votos de los paquetes electorales, para hacerlos coincidir con las cifras que arrojó el PREP, previo al cómputo distrital de la elección que iniciará este miércoles, con base en el cual el Consejo General del IEE declarará al ganador de la elección de gobernador el domingo siguiente.

Anotó que en el fraude también participan consejeros de los órganos distritales y municipales auxiliares del IEE, pues ellos son quienes permiten el acceso de ese material modificado a las bodegas que resguardan los paquetes originales que remitieron los funcionarios de casilla tras la elección.

La Policía Federal arribó al Hotel MM pasadas las 15 horas, pero no ingresó de inmediato, los ánimos estaban sumamente crispados en la explanada afuera del salón que se ocupaba como presunta “mapachera” del PAN y sus partidos aliados del PRD, MC, CPP y PSI, los cuales conformaron la coalición “Por Puebla Al Frente”.

Aparecieron en escena el dirigente estatal del PAN, Jesús Giles Carmona y Sandra Izcoa, vocera de Martha Érika Alonso, quienes venían de un pasillo donde improvisaron una rueda de medios para denunciar la irrupción de la gente de Morena.

Ambos se dirigieron a la “mapachera” y la gente la emprendió contra los panistas. La peor parte se la llevó Sandra Izcoa: la gente se arremolinó de inmediato a gritarle: “¡Asesina!”, “¡ratera!”, ¡puta! El titular de la SSP, Jesús Morales, tuvo que emplearse a fondo, cubriéndola con su cuerpo y logró ingresarla a una sala de paredes de cristal, donde de inmediato fue custodiada por un cinturón de policías estatales.

José Juan Espinosa hizo acto de presencia en la rampa que daba acceso a “la mapachera” y con un legajo en mano pidió que se dejará ir Eukid Castañón y luego denunció lo primero que, a simple vista, se había hallado en la “mapachera”: actas, sábanas electorales y expertos en alteración de sistemas computacionales, traídos desde Oaxaca.

Metros más adelante, Gabriel Biestro acordó con el fiscal Marco Tulio Guzmán, de la Fepade, que las evidencias fueran trasladadas a la PGR, siempre con la vigilancia de una comisión de cinco representantes de “Juntos Haremos Historia”.

Esperaron que se ocultara el sol para iniciar el traslado de paquetes y de 63 detenidos –entre ellos el magistrado Israel Mancilla. En ese momento, afuera del hotel había unas mil 500 personas, la mayoría provenientes de la marcha contra el fraude, que antes habían ido al IEE, quienes tuvieron un altercado con el personal de la Fepade y de la Policía Federal, al punto que desarmaron a uno de sus elementos.

Sus compañeros de lucha apaciguaron a los de afuera y las patrullas pudieron marcharse, pero la tensión no cesó y la gente no se marchó ni aunque sus liderazgos se los pidieron. La razón era poderosa: se aseguraba que en la sala con paredes de cristal estaba escondida Martha Érika Alonso, en un cuarto cuyo interior era inaccesible a la vista.

Pasaron así más de nueve horas y al final, del cuarto solo salieron Jesús Giles Carmona y su esposa, escoltados por Jesús Morales. En un comunicado, Giles condenó “estos hechos violentos” y responsabilizó de los mismos a José Juan Espinosa, al candidato a diputado federal Fernando Manzanilla y a los candidatos al Senado Alejandro Armenta y Nancy de la Sierra, todos ellos ganadores virtuales del proceso electoral.

Giles agregó que la renta de los salones del hotel MM fue para uso administrativo y punto de reunión de su estructura, por lo que “desmentimos completamente que sea un laboratorio electoral clandestino”. De paso, amagó con proceder penalmente contra todos los implicados.