Memoria e historia, conceptos que guían el proyecto de Roberto Barajas en Puebla

Memoria e historia son los dos conceptos claves por los cuales transitan los proyectos curatoriales de Roberto Barajas, filósofo y curador que trabajará en Puebla un proyecto particular, con el cual develará a sus espacios y sus artistas.

Siguiendo la premisa de que las instituciones siempre tienen algo que contar, y que esa historia forma parte desde su significado y del contexto en que se desenvuelve, el investigador egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México comenzó hace unos días con el proyecto que es apoyado por La Pajarera.

“El concepto de la historia visto por el curador es distinto, porque mira a partir del Arte, dándole su lugar a los protagonistas y a las fechas de una manera distinta”, dijo durante una entrevista.


Así, el proyecto en el que trabajará toma como pretexto a diversos lugares y espacios de la capital, leyéndolos a partir de su arquitectura, su concepto de inscripción, su importancia en el momento histórico y su aspecto público.

La clave, confió Barajas, es que a partir de estos recintos institucionales se puede contar la historia de una sociedad, estableciendo además un diálogo con la localidad. La investigación, agregó el filósofo, no se limita a los documentos de primera mano, sino que se apoya en fuentes terciarias como las entrevistas y la información obtenida a partir de la memoria.

“Hay una gran diferencia entre historia, memoria y oficialidad. La primera se puede hacer a través del documento, el cual certifica la verdad y sirve de base para hacer un discurso que muchas veces es lineal. La otra, la memoria, es siempre subjetiva y frágil; mientras que la última está ahí, en los libros de textos e impuesta”.

A estas categorías, añadió, habrá que agregar la del olvido, la cual está sustentada a partir de la historia y de lo que se queda fuera de ella, de manera intencional o no. Como ejemplo esta la categorización “autodestructiva” de un archivo que se hace a partir de clasificaciones, carpetas y sugerencias, que va dejando a un lado, “destruyendo” la parte de la memoria.

Barajas explicó que en el aspecto artístico, su proyecto implicará la participación de artistas locales que se enfrentarán a una espacialidad distinta al “cubo blanco”, para presentar propuestas propositivas que dialoguen con recintos que tienen historia.

En un primer acercamiento, el curador mostró su interés por espacios del Centro Histórico, otros ubicados en algunas colonias e incluso en municipios cercanos como San Pedro Cholua.

Entre sus proyectos se cuentan Liminal Animal, que realizó con la artista Mariana Magdaleno, y que consistió en una intervención gráfica que aludía al pasado institucional del Museo del Chopo; o la muestra Memoria y olvido, en la que reunió a ocho artistas contemporáneos para que reflexionaran y crearan una obra audiovisual en torno al Palacio Negro de Lecumberri, ahora el Archivo General de la Nación.

Barajas ha trabajado en instituciones museísticas como la Sala de Arte Público Siqueiros y el Museo de Arte Carrillo Gil como curador, investigador y coordinador de exposiciones. A la par, ha realizado proyectos independientes e individuales, como es el caso del proyecto que realizará en Puebla, el cual durará aproximadamente un año.