Mely Macoto convirtió en “presa política” a su principal crítica y ahora podría ser la próxima edil de Coronango

Alguien que está pasando un trago amargo en la presente campaña electoral es la edil priista de Coronango, Hermelinda Macoto Chapuli, pues resulta que hace cuatro años mandó a encarcelar a su principal crítica en el municipio, a la entonces militante del PRI Casilda Dávalos Pajarito, quien pasó cinco meses en prisión sin que le probaran los cargos que había en su contra y eso le permitió ser exonerada. La ahora ex “presa política” es candidata a alcalde del Partido Pacto Social de Integración (PSI) y todo apunta a que podría ganar las votaciones, pues lleva como principal bandera el auditar al actual ayuntamiento y meter a la cárcel a la presidente municipal si aparece como responsable de actos de corrupción.

Como método de defensa, Hermelinda Macoto decidió impulsar a un candidato a modo, pero de una manera en que no fuera percibida su participación. Es como optó por colocar a un incondicional, Antonio Teutli Macoto, como aspirante a edil de Morena.

El yerro que cometió la edil, es que se obstinó en que un tío de ella, de nombre Sergio Macoto, apareciera como candidato a regidor de Morena, lo cual dio pie a que sus opositores investigaran los vínculos de los miembros de la planilla de Antonio Teutli y se estableciera que se trata de un proyecto de continuidad de la alcalde, quien se destacó en su gestión por pelearse con todo mundo, por sus viajes al extranjero y no haber hecho obra pública, a excepción de la remodelación de sus oficinas.


Ahora la campaña de “di no a la continuidad a la familia de Mely Macoto”, ha potencializado las posibilidades de triunfo de Casilda Dávalos, quien fue “presa política” del actual ayuntamiento.

Casilda Dávalos fue presidente de la junta auxiliar de San Martín Zoquiapan, entre los años 2008 y 2011. En mayo de 2014, cuando Hermelinda Macoto apenas llevaba tres meses de presidente municipal, surgió el malestar de la población de esa comunidad debido a que había graves carencias en el centro de salud de la localidad, y ante la falta de atención del ayuntamiento, decidieron realizar una protesta.

Lo que llamaba la atención es que la inconformidad venía de militantes del PRI y Hermelinda Macoto había llegado al poder bajo las siglas del tricolor. Era de las pocas candidatas priistas que habían logrado ganar en la elección local de 2013, la cual fue dominada por las fuerzas políticas del morenovallismo.

A lo largo de su administración, Hermelinda Macoto se destacó por ser una crítica del trato despótico que había del gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas con los alcaldes.

Sin embargo, la edil de Coronango acabó actuando de la misma manera en que lo hacía Moreno Valle: mandando a encarcelar a sus críticos.

Cuando surgió la protesta del pueblo de San Martín Zoquiapan por el mal funcionamiento del centro de salud y de una biblioteca pública, la edil en lugar de atender las quejas y dialogar con los inconformes, decidió mandara a cerrar ambos espacios.

Y días más tarde, Casilda Dávalos, la ex edil auxiliar de San Martín Zoquiapan y quien era la líder de los inconformes, fue detenida por la Policía Ministerial con base en una denuncia penal presentada por el ayuntamiento de Coronango.

La acusaban de que en febrero de 2014 había encabezado a un grupo de vecinos que incendiaron una patrulla de la Policía Municipal, que habían provocado daños a propiedad ajena y lesionaron a un grupo de uniformados del área de seguridad púbica.

Esos hechos violentos si existieron. Se generaron como resultado de un operativo de la Policía Estatal para intentar decomisar mototaxis, un sistema de transporte púbico que de manera autoritaria prohibió Rafael Moreno Valle Rosas.

Lo que no existió fue la presencia de Casilda Dávalos en esa protesta violenta de febrero de 2014, quien fue encarcelada pese a que tenía pruebas de que el día del enfrentamiento ella se encontraba fuera del municipio.

La también profesora de educación básica pasó cinco meses y dos días en prisión, hasta que un juez de distrito le otorgó un amparo con el cual decretaba su inmediata libertad, ya que el ayuntamiento de Coronango nunca aportó una sola prueba en su contra.

Sin duda esta profesora fue una presa política en el sexenio pasado, pero de un ayuntamiento priista y no como parte de la ola represiva del morenovallismo.

Ahora Casilda Dávila marcha en el primer lugar de las preferencias electorales, como candidata de PSI, un partido del morenovallismo.

Por eso dicen que la edil Hermelinda Macoto Chapuli vive angustiada por no saber cómo parar el avance electoral de una de sus críticas, quien fue también el principal “preso político” de su ayuntamiento.