“Me gustan las mujeres viejas y feas” (De poetas necios y campos de concentración)

 

Por Jesús H.

 


No me gustan desde siempre las mujeres viejas y feas, sino desde que un poeta, que murió ayer, escribió sobre ellas: Tadeusz Rózewicz (en castellano suena Tadeush Rullevitz) ¿Qué tiene que ver un poeta polaco que murió ayer con nosotros?

Los gobiernos se burlan de las marchas, saben que detrás de la mayoría de estas se esconde una vanguardia logística con la cual negociar, y para la teoría política contemporánea negociar no es un crimen, bajo ninguna circunstancia, aunque lo que se este negociando sea la dignidad, sobre todo la del compañero –principalmente para los que militan en un partido político, de nuevo o viejo cuño- Pero, por ejemplo, el zapatismo supo levantarse de la mesa de negociación cuando lo que se le proponía era negociar su dignidad –por la cual había declarado la guerra el ejercito mexicano- y comenzó a si, su viaje de creatividad político-poética. Este viaje de creatividad política y poética ha derivado en la creación de los municipio autónomos; los zapatistas, partisanos, guerrilleros que crean poesía, que viven humilde y dignamente, justo como vivió hasta el día de ayer Tadeusz Rózewicz, partisano y poeta también.

Tadeusz Rózewicz participó en las fuerzas partisanas polacas que se convirtieron (junto con el ejercito polaco) en la guerrilla y resistencia clandestina cuando los alemanes invadieron su país dando inicio a la segunda guerra mundial. El ejercito polaco nunca se rindió ante la maquinaria bélica alemana–gran contraste frente a muchos otros ejércitos europeos en ese instante, que se rindieron sin chistar, y frente a los ejércitos hoy que se rinden , peor aún, sin saberlo-. Pero también ciudadanos civiles dieron ejemplo de entereza en el levantamiento de Varsovia, brevemente referido en la película El pianista pero del cual se puede encontrar mucho y muy interesante material en internet.

 

La invasión alemana nazi sobre Europa de la segunda guerra mundial podría verse como el fin de las burdas guerras de invasión, ojo, entre imperios. Después de eso me parece que los imperios (Inglaterra, Alemania, Francia, Rusia, Estados Unidos, Holanda, España –el más dudoso- etc.) dijeron: de hoy en delante podemos pisarnos los pies (las colonias) pero no pegarnos en la cara (el imperio) porque nos vemos muy mal y nos sale muy cara la reconstrucción del rostro imperial, no así la reconstrucción de los pies: ¡ha!, la reconstrucción de los pies… ¡es un negociazo! Las guerras hoy son preponderantementeeconómicas y culturales, las guerras hoy ya no tiran bombas, sino que tiran sobre los territorios y su gente megaproyectos, prestamos, carreteras, es decir, el vehículo de la guerra es el “progreso” y sus ejecutores son, como en el caso de Puebla, títeres políticos –Rafael Moreno Valle, Graco “el draco” Ramírez, Huexca, Termoeléctrica, Proyecto Integral Morelos, despojo… ¿les suena familiar?

 

¿Deprimente? Si. ¿Deprimirse?… No. Bueno, deprimirse es justamente lo que le pasó a un señor que dijo que después de los campos de exterminio nazis, después de Auschwitzespecíficamente, era una barbaridad escribir poesía. Por supuesto, no era un poeta, era un académico que se atrevió a decir que la poesía no era cosa decente de escribirse y menos de publicarse estando como estaban en una situación tan triste. Este señor se dedicó después a escribir libros, no de poesía, sino de análisis sociológicos sobre aquello que él mandó, ya no se poetizara. Soberbia y fatídica declaración de Theodor Adorno.

 

Pero al llamado “emo de la teoría crítica –Adorno-” que se sentía muy culpable de que hubieran muerto sus amigos pero a él no le hubiera tocado un rasguño gracias a su “exilio de lujo” en Estados Unidos, solo tenía un consejo para los europeos: ¡exílense!, mientras otros decidían quedarse a luchar o simplemente a vivir porque no tenían posibilidades de exilio. Quizá Adorno pensaba que la poesía era, precisamente, un adorno, una frivolidad frente a la desgracia, pero, Rózewicz da a la poesía un estatuto vital: “la poesía es una lucha por respirar” declara, y eso lo sabe bien alguien que hubiese estado en un campo de concentración, en una guerrilla, etc. no alguien exiliado en el lujo –¿les suena familiar eso de exilio de lujo?- A este teórico que se ha vuelto el héroe académico de las actuales –e inútiles- vanguardias intelectuales de izquierda, le contestó un poeta, Tadeusz Rózewicz, respecto a eso de que hacer poesía no era decente bajo ciertas circunstancias. En 1944 la Gestapo ejecutó al hermano de Rózewicz y, una de sus reacciones fue precisamente contestar esa manda adorniana de no mas poesía. La contestación fue, magistralmente, una poesía breve y oscura:

 

“En casa,

espíe a un monstruo maravilloso

una tarea

me espera

crear poesía después de Auschwitz”

 

Contrastando con la soberbia intelectual de Adorno o lo que es lo mismo, su falsa modestia política venida de sus grados académicos– ¿les suena?-, encontramos la actitud humilde de Tadeusz. El año pasado en el festival de literatura de Londres –donde nunca le han preguntado a un primer ministro sobre los tres libros que han marcado su vida, allá debió EPN presentar el suyo-, se homenajeó al poeta, quién por cuestiones de edad, 91 años, no pudo asistir, sin embargo, en las entrevistas que se le hicieron y se proyectaron brilla su modestia al decir: “Soy un poeta, tengo miedo de decirlo, no se si sea honrado decir algo así”. Quero destacar, respecto a Adorno, a quien he leído: no se discute aquí su calidad como teórico –que también se puede- pero si su bobería de juzgar inútil la poesía en cualquier momento.

 

La poesía, como lenguaje universal, doloroso y placentero, apuesta de vida de sensibles hombres y mujeres, nos permite viajar en el tiempo y el espacio de los valores humanos. Por ejemplo, el valor más alto para las culturas prehispánicas, y aún hoy para muchas comunidades en resistencia, es la palabra, o si se quiere decir, el diálogo –en este punto se solicita que el tema pueda ser enriquecido por un experto porque yo no lo soy, pero si soy insensible al ridículo- . El pensamiento europeo tiene, entre otras, la dialéctica del tipo tesis, síntesis, antítesis, como forma de comprender analíticamente el mundo, los griegos, por el contrario, pensaban la dialéctica precisamente como diálogo, es decir, de una forma muy parecida a las comunidades zapatistas hoy; hablar con el otro, pero sobre todo, escucharlo. Nezahualcóyotl encarnaba al hombre cuya palabra estaba en la más apreciada forma de expresión, la poesía, en relación a lo que los prehispánicos consideraban las otras dos grandes virtudes básicas de cualquier persona: claridad y el uso honesto de la palabra.

 

Dejo aquí la poesía que más me gusta de Tadeusz, en la traducción que me preció la más apropiada que encontré en internet, y espero esto despierte el interés por conocerlo más.

 

CUENTO SOBRE LAS MUJERES VIEJAS

 

 

 

Me gustan las mujeres viejas

 

las mujeres feas

 

las malas mujeres

 

 

 

Son la sal de la tierra

 

 

 

No sienten aversión

 

por la basura humana

 

 

 

Conocen la otra cara

 

de una medalla

 

del amor

 

de la fe

 

 

 

 

 

Los dictadores bufonean

 

vienen y van

tienen las manos manchadas

 

con sangre de seres humanos

 

 

 

Las mujeres viejas se levantan al alba

 

compran carne fruta pan

 

limpian cocinan

 

permanecen en la calle con los brazos

 

cruzados

 

callan

 

 

 

Las mujeres viejas

 

son inmortales

 

 

 

Hamlet se agita en la red

 

Fausto hace un papel vil y ridículo

 

Raskólnikov golpea con un hacha

 

 

Las mujeres viejas son

 

indestructibles

 

sonríen con indulgencia

 

 

 

Dios muere

 

las mujeres viejas se levantan como cada día

 

al alba compran pan vino pescado

 

muere la civilización

 

las mujeres viejas se levantan al alba

 

abren las ventanas

 

quitan la suciedad

 

muere un hombre

 

las mujeres viejas

 

lavan los restos

 

entierran a los muertos

 

plantan flores en las tumbas

 

 

 

Me gustan las mujeres viejas

 

las mujeres feas

 

las malas mujeres

 

 

 

Creen en la vida eterna

 

son la sal de la tierra

 

la corteza de un árbol

 

son los ojos sumisos de los animales

 

 

 

Ven en su justa medida

 

la cobardía y el heroísmo

 

la grandeza y la insignificancia

 

como las exigencias

 

de un día cotidiano

 

sus hijos descubren América

 

caen en las Termopilas

 

mueren en las cruces

 

conquistan el cosmos

 

 

 

Las mujeres viejas salen al alba

 

a la ciudad compran leche pan

 

carne condimentan la sopa

 

abren las ventanas

 

 

 

Sólo los idiotas se ríen

 

de las mujeres viejas

 

de las mujeres feas

 

de las malas mujeres

 

 

 

Porque son mujeres bellas

 

mujeres buenas

 

mujeres viejas

 

son un huevo

 

son un secreto

 

sin secretos

 

son una bola que rueda

 

 

 

Las mujeres viejas son momias

 

de los gatos sagrados

 

son pequeños marchitos

 

secos

 

manantiales frutos

 

o grasientos

 

budas ovales

 

 

 

Cuando mueren

 

brota del ojo

 

una lágrima

 

y se une en la boca

 

con la sonrisa

 

de una mujer joven

 

1963

 

TADEUSZ RÓZEWICZ