Manning: un espíritu libre ha salido de la cárcel

“Cuando a una soldado que ha compartido información con la prensa se le

mpone un castigo mayor que a otros que han torturado o asesinado a civiles,

es que algo funciona extremadamente mal en nuestro sistema de justicia”


ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles)

 

Manning trabajaba como analista de inteligencia de los EU hasta 2010. Se dio cuenta que en algunas de las maniobras militares que se hacían en Irak contra objetivos terroristas, las fuerzas armadas estaban asesinado a civiles desarmados, y en un video se mostraba como asesinaban a periodistas de Reuters (el video se llama Colateral Murder). A través de Wikileaks, filtró información sobre las actividades de los militares en las guerras de Afganistán e Irak, y cables diplomáticos: casi medio millón de registros de las guerras, y más de 250 mil cables. Dar a conocer la verdad, supuso para Manning el arresto y encarcelamiento. Fue condenado a 35 años de cárcel, pero por distintos motivos, los cuales incluyeron el apoyo de múltiples organizaciones internacionales y la intervención de Obama, su pena se redujo a siete años. El día 17 de mayo, como muchos medios lo informaron, salió de la cárcel. No puedo decir que ese día “fue libre”, porque Manning, aun tras las rejas, ha sido un espíritu libre.

La sociedad en la que vivimos, dice valorar el acceso a la información veraz y oportuna, y la libertar de expresión como requisito necesario para la demócracia. Pero, cuando una persona informa lo que ocurre, cuenta la verdad y ejerce su libertad dando a conocer lo que le parece erróneo o necesario de difundir, asume un gran riesgo. En el caso de las filtraciones digitales, Assange y Snowden han estado recluidos por años, uno en una embajada y el otro en Rusia, pues hay cargos en su contra. En el caso de México, los pocos que se atreven a revelar información contra los poderes fácticos, muchas veces terminan asesinados. Pero existen nuevos héroes, como los llama Zizek, en un artículo publicado en The Guardian, que sabiendo el peligro que sus vidas corren, deciden hacer caso a su conciencia, y en actos muy valientes y éticos, exhiben la verdad, ocupando un lugar crucial en mantener la “razón pública”, como lo decía Kant.

En el caso de Manning, los años en la cárcel, sirvieron para dar otra batalla: la de la identidad sexogenérica. Manning, había nacido “hombre” y había sido educado como varón. Pero en otro acto de libertad, decidió asumir la identidad sexual con la que se siente más cómoda, que es la de mujer. Desde la prisión empezó a pugnar por un cambio de sexo. Paso de ser Bradley a Chelsea y dentro de prisión inició sus tratamientos hormonales. Planea terminar su transición ya tras las rejas.

El día que Chelsea salió de la cárcel, publicó una foto en twitter de sus tenis, con la leyenda “primeros pasos hacia la libertad”, pero yo sospecho, que ella, había empezado a dar esos pasos, desde muchos años antes de dejar la prisión.