EL MANEJO DEL ISN

Es reprobable la ausencia de claridad en el manejo del ISN y el silencio cómplice que guarda el Consejo Coordinador Empresarial resulta oprobioso.

Ayer, la cúpula del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) respaldó la decisión de regresar uno de los tres puntos porcentuales que se cobran por concepto del Impuesto Sobre Nómina (ISN), advirtiendo que exentar ese gravamen o eliminarlo implicaría graves consecuencias para la economía local, en el entendido de que también se suspenderían las aportaciones federales.

Más allá de la conformidad, beneplácito, anexión, sumisión o no de los organismos de la iniciativa privada, hay que cuestionar cuál es el uso que se le está dando al impuesto en comento, pues hasta ahora la opacidad ha campeado en el empleo de esos recursos que deben ser usados para el desarrollo de la entidad.

La aclaración puntual de la utilización del ISN es fundamental dado que se sabe que está cautivo en un fideicomiso manejado por la empresa Evercore para pagar los Proyectos de Prestación de Servicios (PPS), que no son otra cosa que deuda oculta.


Pero si la deuda oculta que dejó el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas es un asunto escandaloso, lo es más que Evercore ha sido señalada en la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas –conocida como Papeles del Paraíso– entre las compañías que podrían estar evadiendo impuestos en paraísos fiscales.

Es reprobable, por supuesto, la ausencia de claridad en el manejo del ISN y en general de los recursos públicos, pero el silencio cómplice que guardan organismos como el Consejo Coordinador Empresarial ante las evidencias de que no hay manejos transparentes del gravamen resultan en verdad oprobiosos, pero no sorprenden.