Mañana se celebrará el primer matrimonio gay en la historia de Puebla

A pesar de las reticencias del Congreso local, particularmente de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, para hacer efectiva la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de al Nación (SCJN) que legaliza la unión entre personas del mismo sexo, mañana se consumará el primer matrimonio gay en la historia de Puebla, por disposición del Poder Judicial de la Federación.

Este sábado, Guadalupe del Carmen Gómez Tetetla y Fabiola Lucero Méndez contraerán nupcias ante un juez civil y pasarán así a la historia como las primeras mujeres que pudieron hacer lícito su vínculo afectivo en uno de los estados más conservadores de México.

Todo comenzó a mediados del año pasado, cuando presentaron los documentos establecidos por la ley ante el Juzgado Segundo de lo Civil en Puebla a fin de casarse. Obviamente, dicha instancia les aplicó la ley vigente en Puebla, la cual sólo reconoce como matrionio el que celebran “un hombre y una mujer” (sic), por lo que las interesadas recurrieron al amparo.


El juicio de garantías se presentó ante el entonces Juzgado Décimo de Distrito, el cual, con las recientes reformas, ha pasado a ser el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Amparo.

En noviembre de 2014, la instancia judicial federal concedió el amparo a Fabiola Lucero Méndez y a Guadalupe del Carmen Gómez Tetetla, pero el Poder Legislativo poblano interpuso un recurso de revocación ante el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil

El juicio llegó a su desenlace el pasado 10 de julio, cuando el Tribunal Colegiado dejó firme la sentencia que favorecía a las solicitantes y ordenó que un juez de lo civil una en matrimonio mañana a ambas mujeres.

Al respecto, Juan de Dios Varela Marino, presidente de la Barra Libre de Abogados Democráticos, consideró “un triunfo de la democracia, un triunfo de la pluralidad y un acto de justicia que se había postergado durante muchos años sin ningún tipo de justificación, que dos personas del mismo sexo puedan gozar de todas las garantías que la Constitución General de la República establece para las personas que quieren contraer matrimonio”.