Malestar en el magisterio por la adhesión que habrá del Panal a la campaña de MEAH

Se dice que a finales de esta semana la dirigencia estatal del Panal va a anunciar su apoyo a la campaña de Martha Erika Alonso Hidalgo, la abanderada a gobernadora de la coalición Por Puebla al Frente, luego de que este partido se quedó sin candidato por la renuncia que hizo a esa posición el notario público Alejandro Romero Carreto.

Que el único que está de acuerdo con esa adhesión, dicen los enterados, es Luis Castro Obregón, el dirigente nacional del Panal.

Porque dicen que los dirigentes locales del Panal, los líderes de las secciones 23 y 51 del SNTE, los integrantes de la Comisión Política del magisterio poblano y en general los maestros, no les cayó en gracia que el Partido Nueva Alianza tuviera una campaña electoral de “brazos caídos” a favor del morenovallismo.


Y es que dicen en “radio pasillo”, que “los beneficios” de que el Panal jugara como palero del morenovallismo únicamente llegaron a la oficina de Luis Castro.

Ni Emilio Salgado Néstor, el dirigente estatal del Panal, sabía que estaba programado que a la mitad de la campaña electoral Alejandro Romero renunciaría a seguir como candidato a gobernador.

Era un acuerdo, dicen, del que solamente estaban enterados Luis Castro y el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, quienes han dispuesto el futuro del Panal en Puebla sin tomar en cuenta a nadie más.

Muchos de los conocedores auguran que el Panal, en Puebla, perderá su registro estatal como partido político y en general sufrirá el repudio, la indiferencia, el enojo, de sus bases, que son los más de 70 mil maestros de escuelas públicas del estado.

Como un reflejo de que en el magisterio ya nadie toma en serio al Panal, que se supone es “el partido de los maestros”, es que la estructura electoral de esta fuerza política no llega ni al 30 por ciento.

Ello, dicen los propios miembros del Panal, es que porque los maestros les parece una pérdida de tiempo ir a cuidar casillas a favor de un partido fantasma e impopular, porque está a favor de la odiada –por los profesores– reforma educativa.

También se dice en los corrillos del SNTE que nadie entiende para qué va a servir la adhesión del Panal a la campaña de Martha Erika Alonso.

Pues es un secreto a voces, que en diferentes sondeos que se han mandado a hacer las secciones 51 y 23 del SNTE el resultado es el mismo: el grueso de los profesores están decididos a votar por Andrés Manuel López Obrador y todos los candidatos de Morena, entre ellos el abanderado a la gubernatura de Puebla , Luis Miguel Barbosa Huerta.

Que los problemas de Emilio Salgado no terminan con explicar el errático comportamiento electoral del Panal.

Dicen que son muchos los candidatos a alcaldes y diputados, que están agraviados, enojados, al borde de romper con el Panal, no solamente porque se han dado cuenta que han sido comparsas del morenovallismo, sino porque no les dieron ayuda económica para sus campañas electorales.

Cuentan que el grueso de los aspirantes a un cargo de elección popular que postuló el Panal, lo único que recibieron fue una USB, es decir una memoria para guardar archivos digitales.

En esa memoria venía un instructivo de campaña y la imagen institucional de cada candidato.

Es decir, no hubo ninguna ayuda para comprar propaganda, para contratar al personal en los equipos de campaña y para cubrir los gastos mínimos de los candidatos.

Un comentario generalizado es: “una cosa es que Alejandro Carreto solo fingió ser candidato, ya que nunca hizo campaña, y otra que nadie sabe dónde quedó el dinero de la campaña”.