Luna Córnea revisa la trayectoria del fotógrafo poblano Marco Antonio Cruz López

En dicho número se destaca que la fotografía documental ha sido la principal vertiente de la obra de Marco Antonio Cruz, pues uno de sus propósitos fue dar testimonio de la protesta social en contra de un régimen político antidemocrático y celebrar la riqueza visual de la vida cotidiana ■ Fotorreproducción Abraham Paredes

La revista especializada Luna Córnea revisa la trayectoria del fotógrafo poblano Marco Antonio Cruz López, quien a lo largo de cuatro décadas de labor ininterrumpida ha conformado una de las obras más consistentes en el fotoperiodismo y el fotodocumentalismo mexicanos. De paso, la edición número 36 titulada Marco Antonio Cruz Relatos y posicionamientos, celebra 25 años de ser editada por el Centro de la Imagen, institución perteneciente a la Secretaría de Cultura (Scult) federal.

Esta vez, la publicación da cuenta de los territorios recorridos por el fotógrafo nacido en la ciudad de Puebla en 1957. En sus hojas sigue el rastro de un autor que fue parte de la activa generación de fotógrafos que consiguió, en el último tercio del siglo pasado, darle al oficio fotoperiodístico y a la fotografía documental mayor legitimidad cultural, haciéndolos presentes en distintos medios.

Lo hizo desde sus inicios como caricaturista y fotógrafo, cuando fue discípulo de Héctor García en la agencia Fotopress y colaborador de revistas como Sucesos para todos o Interviú en lucha, a los trabajos que realizó para publicaciones adscritas a organizaciones comunistas y socialistas. Asimismo, como reportero fundador del diario La Jornada y de la agencia Imagenlatina, de la que fue coordinador, hasta su labor en el presente como responsable de la edición fotográfica del semanario Proceso.


Con esa labor, “Cruz consiguió conjuntar una obra que fue expresión de su visión autoral pero que también funcionó como crónica de amplio registro de los procesos políticos y sociales que marcaron el curso de nuestra vida pública en el pasado reciente”.

En dicho número se destaca que la fotografía documental ha sido la principal vertiente de la obra de Marco Antonio Cruz, pues uno de sus propósitos fue dar testimonio de la protesta social en contra de un régimen político antidemocrático y celebrar la riqueza visual de la vida cotidiana.

“Autor de imágenes memorables, hoy icónicas, Cruz renovó sus pesquisas y hallazgos como reportero mediante la realización de series, ensayos y compendios en que los temas de su interés fueron objeto de múltiples abordajes y motivo de depuradas composiciones formales.

Editada en diversas clases de libros y revistas, exhibida en galerías y museos, merecedora de numerosos reconocimientos, la obra de Marco Antonio Cruz se ha establecido como un referente de la fotografía mexicana y latinoamericana”, describe la Scult federal.

En sus 448 páginas, Luna Córnea 36 revisa desde distintos ángulos la obra que el fotógrafo produjo como colaborador de publicaciones de izquierda, informador gráfico de medios independientes, documentalista y creador visual, siempre tomando en cuenta los contextos socio–políticos en que tuvo su surgimiento y desarrollo.

Así, con el objetivo de que este número se convirtiese en la memoria editorial y el complemento historiográfico de la exposición que bajo el mismo título se presentó en el Centro de la Imagen en 2017. No obstante, en esta edición editorial se emprendieron nuevas búsquedas en el archivo fotográfico, iconográfico y documental de Cruz, surgiendo materiales que modificaron, ampliaron y enriquecieron la propuesta inicial.

Ello, porque para los editores quedó claro que el trabajo de un fotógrafo de tantos alcances, entre cuyos méritos no era menor el cuidado que había dedicado a la conservación de su archivo, no solo podía llenar con soltura el espacio disponible de un número de la revista, sino que además esta edición número 36 no podía aspirar a ser más que una guía o un mapa que convocara a nuevas lecturas.