Los senderos de la No-Violencia

En el siglo XIX hubo una serie de autores de un movimiento político difícil de describir. Las necesidades e inconformidades exigían un pensamiento que ofreciera nuevas oportunidades frente a los sistemas. El desconcierto por el nulo caso a los derechos, las condiciones de trabajo y los cambios económicos generaron una literatura que dependiera de las ciencias sociales y las humanidades como dispositivo de resistencia. Estos fueron los casos de: Thoreau, Sorel, Marx, Nietzsche, Zweig, Freud, etc.

Aún cuando a Marx y a Sorel siempre se les ha descrito dentro de una posición izquierdista, más bien, son autores que interpelan a la política de su tiempo buscando nuevas opciones. La No-Violencia bajo estos contextos se refiere a la posición de dejar de ejercer cualquier mecanismo frente a los sistemas culturales, económicos y políticos establecidos, buscando nuevas maneras y dinámicas para la sobrevivencia social más allá de la derecha o izquierda.

Después de la segunda guerra mundial quedaron resultados suficientes para hallarse en nuevos horizontes temáticos para pensar la violencia. Estos se vieron reflejados en Benjamin, Arendt, Girard, Jaspers, los pensadores que vivieron el exilio español en México y muchos mas. Todos apuntaban al nuevo desconcierto que representaba la violencia y a la confusión que representaba el hombre provocando tanta devastación. Un caso más es el de Gastón Bouthoul quien instauro la observación de la violencia como una manera de prevenir, atender y contener los conflictos; a esta la llamo Polemología.


Sin embargo las apelaciones a la paz también existieron frente a los ataques a oriente, las instalaciones de bases nucleares, Chernóbil, Fukushima, entre otros. El peregrinar de Gandhi promulgo un mensaje de paz pero a la vez de contención y atención a las emergencias de la humanidad, al igual que Luther King. Esto mismo abrió un enorme panorama frente a la reflexión sobre la violencia y un campo de acción concreta, una bandera política. Las tendencias mencionadas se han llamado Cultura de la paz, sin embargo, textualmente ellos se refirieron a movimientos de No-Violencia con el significado de contener y buscar dinámicas que aminoren las manifestaciones de la violencia.

En los últimos años los hermanos Comaroff, Žižek, Chomsky, Derrida, Baudrillard y muchos más han trazado un camino nuevo para pensar la violencia. Este mismo consiste en abrir horizontes desde la manera en la que se efectúa y cómo se efectúa. La nueva manera de ver la violencia parte desde el 11 de septiembre, ya que cambio un paradigma por completo: no importa lo que pase, no hay una seguridad de sobrevivencia.

Por lo tanto las distintas posibilidades de actuar a favor de la no-violencia pienso que se establecen de dos maneras. 1) La no-violencia como recurso preventivo, de contención, atención y resolución de conflictos por medio de dinámicas científicas, políticas y de reflexión. Mismas que son el lado de occidente tal como lo hace Negri, Chomsky y otros hoy en día; quienes buscan la manera de entender los mecanismos y transformaciones históricas de la violencia. 2) La no-violencia como bandera de la paz misma que ha servido para muchas culturas de oriente, para lugares como el Tibet pero también para exigir derechos en Estados Unidos lo cual tiene como propósito aminorar la violencia.

De esta manera vemos dos posibilidades que abren panoramas para pensar y actuar a favor de una comunidad, de un ser en común que pueda vivir sin dolor, pesadumbre, conflicto, sufrimiento, etc. Intentamos esbozar dos senderos que nos den cambios de pensar y actuar, y un momento para reflexionar sobre nuestro actuar político al día de hoy. Saber las formas en las que se ha pensado también nos da nuevas formas de relacionarnos con el mundo. Reflexionar es necesidad de concientizarnos para un camino a estar en común y trabajar por mejores condiciones.