Los hermanos Martínez Amador lucran con el siniestro de la Sierra Norte

Los hermanos Martínez Amador.

La ambición desmedida que caracteriza a la familia formada por los hermanos Martínez Amador los ha llevado a ser militantes del PRI, del PAN y hasta del PRD con tal de conquistar el poder político y económico. Por eso en estos días han demostrado que se aprovechan de todo, pues ahora intentaron lucrar con el desastre que se vive en la Sierra Norte –a causa de una contingencia climática– y de esa manera sacar ventaja para su siguiente proyecto, que consiste en conquistar por tercera vez la presidencia municipal de Huauchinango.

Resulta que el domingo, el día que inició la contingencia que ha dejado por los menos 35 muertos y miles de damnificados, los Martínez Amador presionaron para intentar que solo hubiera un albergue para atender a la población dañada de Huauchinango y que los hermanos de esta familia controlaran el refugio, la ayuda alimentaria y la atención médica, para de esa manera se hicieran promoción de que ellos fueron los únicos que atendieron a la gente que sufrió inundaciones y la destrucción de sus viviendas.

La historia es la siguiente:


Carlos Martínez Amador, actual diputado local por el PRD, ex militante del PAN y ex edil priista de Huauchinango, formó parte de la comitiva oficial que acompañó al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas en el recorrido que realizó en la zona siniestrada, unas horas después de que se generó el desastre de la Sierra Norte.

Aprovechando su cercanía con el gobernador, Carlos Martínez Amador logró convencer a quienes estaban al frente del plan de ayuda para que se abriera un solo albergue en los edificios del Instituto Tecnológico Superior de Huauchinango y ahí se concentrara el hospedaje, la atención médica y alimentaria de los pobladores que se quedaron sin casa o sus viviendas estaban inundadas. La propuesta del legislador fue aceptada, ya que era más fácil y práctico adaptar únicamente un espacio para dar refugio a los damnificados.

Horas más tarde de que se habilitó el Instituto Tecnológico Superior de Huauchinango como centro único de atención, los organizadores se percataron que era un error garrafal, ya que mucha gente no quiso trasladarse hasta ese lugar por su lejanía. Tal situación obligó a que se improvisaran tres albergues más, que quedaran cerca de las colonias y comunidades siniestradas.

Atrás de la propuesta, la presión, la insistencia, el deseo, la gestión, de Carlos Martínez Amador se escondían una serie de intereses de orden político.

Un dato muy relevante es que el actual director del Instituto Tecnológico Superior de Huauchinango es Omar Martínez Amador, hermano del diputado Carlos Martínez y quien entre los años 2011 y 2014 fue alcalde de Huauchinango, luego de que en 2010 dejó su militancia priista y se pasó a las filas del PAN, de la mano de Rafael Moreno Valle Rosas, para poder ganar las elecciones locales de ese año.

La intención que perseguían el domingo Carlos y Omar Martínez Amador, en primer lugar, era desplazar del control de la ayuda a los damnificados al edil de Huauchinango, Gabriel Alvarado Lorenzo, con quien están distanciados y enfrentan muchas diferencias.

Esa confrontación que existe entre Gabriel Alvarado y los hermanos Martínez Amador es que el actual alcalde, quien ganó el cargo bajo las siglas del PRD, no se ha dejado controlar por los dos ex ediles, quienes se sienten dueños del poder político de ese municipio de la Sierra Norte.

Una segunda intención es que los hermanos Martínez Amador querían montarse en la tragedia y promoverse entre la población afectada por la tormenta Earl como los únicos que brindaron ayuda, que organizaron la atención médica y la repartición de alimentos.

Y es que en la familia se tiene el proyecto de que en 2018 van a buscar por tercera vez ganar el ayuntamiento, para ello ya decidieron que el candidato a alcalde será el tercero de los hermanos llamado Isaac Martínez Amador, un ex empleado de Petróleos Mexicanos y de quien se sabe que ya fue inscrito en cursos especiales de oratoria para que aprenda a hablar en público como político, para que pueda leer de corrido discursos en su posible postulación a candidato a edil y sus palabras suenen convincentes a la hora de pedir el voto.

También ha trascendido que si no acaba de cuajar el proyecto de nominar a Isaac Martínez, entonces sería Carlos Martínez Amador a quien buscarán posicionar para que sea el candidato a alcalde, luego de que ya fue edil y diputado local –en una primera ocasión– bajo las siglas del PRI.

Al final no les funcionó a los hermanos Martínez Amador su actitud oportunista, ya que el alcalde de Huauchinango evitó ser desplazado de los planes de ayuda a la población siniestrada y no hubo un solo albergue.

Frente a esto hechos queda la siguiente reflexión:

Nada impide a los hermanos Martínez Amador buscar por tercera vez la presidencia municipal de Huauchinango. Están en su derecho de hacerlo y será decisión del electorado si permite que se afiance el cacicazgo de esta familia. Lo que no es válido, es que para ello lucren con el dolor de la gente y vean la tragedia de la Sierra Norte como un espacio para obtener beneficios políticos. Hacerlo es una infamia.