LOS EFECTOS DE LA PRIVATIZACIÓN

Agua de Puebla para Todos, concesionaria del servicio de suministro del líquido en la capital del estado, ha presentado a la SEP un proyecto para cobra a partir del próximo ciclo escolar una cuota de 100 pesos a cada alumno en las escuelas públicas para poder recibir el recurso.

Esta propuesta desnuda por completo dos realidades por demás perniciosas sobre la catástrofe social que implica la privatización de servicios indispensables.

Por principio de cuentas se evidencian los efectos reales de la mal llamada reforma educativa, que poco o casi nada tenía de planteamientos innovadores en materia escolar y sí mucho de afectaciones al gremio magisterial y a los paterfamilias pues, como el caso que nos ocupa, so pretexto de hacer corresponsables del servicio educativo a los padres, se les va cediendo la obligación de sostener con sus recursos los planteles, primero a través de supuestas cooperaciones voluntarias que en unos años se convertirán en obligaciones condicionantes del ingreso y permanencia de los estudiantes en aulas.


En segundo lugar queda exhibido el talante de interés privado que prima en Agua de Puebla, pues mientras el servicio de  suministro del elemento a toda la población era la premisa fundamental del sistema municipalizado, con la entrega de la concesión a la empresa queda claro que lo único que se busca es generar, de la manera que sea, ganancias para los particulares.