Lobos, a fuego lento

Se trata de un futbol distinto, difícilmente clasificable: tenso, desgarrado, imperfecto; de dientes apretados, de hueso contra hueso; repleto de roces e interrupciones, de golpes y tarjetazos, el corazón ganándole al cerebro, el caos sobrepuesto al orden. Bajo esa tesitura, Lobos BUAP asfixió durante una hora al León, un León en horas bajas –discontinuo, lleno de parches– pero proclive siempre al toque y la gambeta. Quiñones adelantó a su equipo con dos goles (35’y 60’) pero, entremedio, erró el más fácil de todos, el que habría asegurado el partido. O no, porque cuando la fiera se lanzó sobre la manada, que, exhausta, perdía los balones divididos (casi todos) y se vio acorralada y empatada –goles de Claudio González, un novato (62’y 76’)–, el fantasma de la derrota rondó el portal de Lucero Álvarez, que reapareció desencanchado y nervioso. El final llegó entre faltas y alegatos. El 2–2 quedaba así sellado. Menos mal, Lobitos, menos mal.

En cuanto al Puebla del profe Meza, parece que llegó hasta donde razonablemente podía con el plantel que tiene. El viernes, Cavallini se dio el lujo de errar un penalti a los 88’ y Santos acabó con el invicto de la Franja en el Cuauhtémoc (gol de Furch a los 78’). Con ello, y aun sin mostrar gran cosa, el equipo de Siboldi se afianzó en el liderato general.

Paco Gabriel. Ahora ya sabemos por qué este astuto comentarista jamás dejó de alabar al futbol mexicano y siempre disintió de las mínimas críticas de sus colegas locutores a las barbaridades de los gavilleros pactantes, sus desorganizadas franquicias –que no clubes– y sus partidos fincados en el tedioso culto al pase lateral. El hombre buscaba chamba y no iba a conseguirla ganándose la enemistad de los dueños del balón. Gracias a lo cual, desde el martes pasado cobra en el feudo de Jorge Vergara, y serán otros –preferentemente ex futbolistas y técnicos cesantes– los que tomen su lugar ante cámaras y micrófonos como defensores de la mediocridad imperante, luego del ridículo que hicieron sometiendo a feroces comentarios la “filtración” sobre el no ascenso–descenso, solamente para hacer discreto mutis cuando el rumor cobró carácter de realidad oficial.

Primos carnales. Otro asunto recientemente oficializado es el abrazo del oso entre la Femexfut y la MSL norteamericana. Un episodio más del agringamiento nacional que padecemos, seguramente encaminado a perpetuar, a imitación del modelo deportivo norteamericano, la abolición de los mentados ascensos–descensos que tantos dolores de cabeza causan a los directivos aztecas que, incapaces de manejar seriamente sus franquicias, prefieren eludir el fantasma del descenso, el hallazgo más original y universal desde que el futbol existe, a fin de que nada los inquiete ni los aparte de sus tratos de lavandería con los traficantes de pataduras –los gavilleros llaman a eso fair play económico–, ahora que decidieron hacer como que cancelaban su relación con los gobiernos estatales y el dinero de los contribuyentes.


Por ahora, la sociedad FMF–MSL limitará su alianza a unos cuantos partiditos moleros entre los mejor clasificados de una y otra liga, más al inevitable “juego de estrellas”, tan grato a la mentalidad estadounidense. Como dichos compromisos contribuirán a un mayor desgaste de los futbolistas a cambio de que los dirigentes de ambas organizaciones engrosen sus cuentas e intercambien brindis y abrazos, era como para que protestaran. Pero ni están en condiciones de hacerlo ni cuentan con conciencia de clase ni sentido gremial, así que la noticia pasó como una de tantas, un nuevo pacto por cuenta de los viejos especialistas en la materia. Y eso sin contar el amplio programa de intercambios zonales –incluyen nuevos torneos de selecciones y clubes de la Concacaf–, que hará que la participación mexicana en la Copa América y la Libertadores quede definitivamente proscrita. Como premio de consolación, México tendrá el “privilegio” de acoger unos cuantos encuentros de poca monta del mundial de 2026: el grueso se irá a EU y Canadá, una vez que la candidatura conjunta de este nuevo TLCAN quedó registrada ante la FIFA –los únicas ciudades mexicanas incluidas son la capital, Monterrey y Guadalajara–, en espera de la mapachesca votación correspondiente. Será ese de 2026 el primer supermundial de 48 selecciones. Vale decir, treinta y tantas charangas de feria, unos cuantos lánguidos tríos de vecindad, algún mariachi despistado y la media docena de orquestas más o menos afinadas de cada cuatro años.

Precioso panorama, pues.

MSL 2, Liga MX 1. Y como para irnos acostumbrando a lo que nos espera, ahí tiene usted al campeón Tigres y a los Xolos de Tijuana dejándose comer el mandado de la Concachampions por sendas oncenas norteamericanas, estadounidense una y la otra de Canadá. Tan humillante el 5–1 global (de 0–2 y 3–1) que propinó a los canes fronterizos el NY Red Bull –una tosca manada de búfalos encabezada por un gran jugador apellidado Wright–Phillips– como la derrota por falta de goles en campo ajeno de los aburridos pupilos del Tuca, con todo y sus entorchados de campeón más o menos vigentes.

Si la gran manzana asistió indiferente a una exhibición de impotencia del equipo de los Hank, barrido sin misericordia por una sobredosis de Red Bull, la caída de Tigres ante Toronto tuvo su pizca de mala suerte: gol en contra de Carioca (64’) y chambonada de Nahuel, que se hizo bolas ante el esquinado tiro libre de Jovinco (73’). Lo cual no exime de responsabilidad al campeón mexicano, que si remontó a 32 gracias a Gignac (84’ y 93’) fue incapaz de resolver la eliminatoria desde la ida y con el 4–4 quedó eliminado.

Las dos excepciones. Lo del América estaba cantado (3–1 a Tauro en Panamá para apabullante 7–1 global), pero las Chivas, luego de perder por la mínima en Seattle y tras los fracasos de Tijuana y Tigres, ofrecían, de entrada, demasiadas dudas. No las despejó un primer tiempo sin goles en el estadio de Vergara y patrocinadores, pero sí el desenvolvimiento rojiblanco en el complementario, que hasta alcanzó momentos de epifanía o por lo menos de baile ante un cuadro que, de los tres de América del Norte, fue el que apuntó mejor futbol en el sentido clásico de la palabra. No le valió al Sounders porque los de Almeyda al fin se soltaron y ofrecieron su mejor rendimiento del año, coronado con tres golazos (Alanís a los 50’, “Chofi” López a los 55’ y taquito de Godínez a diez del final). Muchos olés sobre el cierre, y esperanzador repunte del chiverío, aunque pendiente de confirmación, por aquello de que una golondrina no hace verano.

Dos confirmaciones y una sorpresa. Más que una gran semana futbolística, la Champions deparó un sorteo altamente prometedor. Al cierre de los octavos de final, dos de los favoritos calificaron (Barsa y Bayern), la llave más pareja se decantó en favor de la Roma (y en perjuicio del Shakhtar) y solamente en un caso saltó la liebre de una sorpresa, liebre andaluza por cierto, pues el Sevilla, en Old Trafford, derrotó categóricamente al ManU y ridiculizó a José Mourinho, cuyo equipo jugó a nada, en tanto los de Vincenzo Montella hicieron un futbol sereno y compacto, sin achicarse en ningún momento y contando con dos fulgurantes anotaciones del francés Ben Yedder (74’ y 78’) para dejar a los reds en la cuneta, sin que el tardío tanto del “Tanque” Lukaku (84’) sirviera para impedirlo.

Gol 100 de Messi. Y el otro suceso del día a cargo de Lio, para no perder la costumbre. No le faltaron ánimos al Chelsea en su visita al Nou Camp, pero pronto la Pulga empezó a enfriárselos (gol a los 3’, con escaso ángulo, de derecha y pasando el balón entre las piernas del belga Courtois), luego le puso medio gol a Dembelé, que lo hizo efectivo angulando arriba su remate (20’) y finalmente firmó su tanto número 100 en la ChL, un clon del primero –túnel a Courtois incluido– solo que esta vez por la derecha y de zurda. Chelsea hizo su esfuerzo, pero cuando no la zaga catalana o Ter Stegen, los postes se encargaron de negarles el gol. Aun así, el 4–1 global no admite réplica ni excusas. Como tampoco el 8–1 con que Bayern Múnich despachó al turco Besitkas (1–3 el miércoles en Estambul). Duelo cerrado, en cambio, el que Roma le ganó al Shakhtar, que, con sus seis sudamericanos juega bastante mejor de lo que define. En el Olímpico romano, el único tanto fue del serbio Tzeko (52’), que no dejó de contar con cierta colaboración del arquero ucraniano. El 2–2 calificaba al que anotó fuera de casa, y ese fue el once de Di Francesco.

Prometedores duelos. El viernes, el sorteo para definir los cuartos de final quedó así: Juventus–Real Madrid (3 y 11 de abril, el citado en primer lugar recibe en la ida y visita en la vuelta), Sevilla–Bayern (ídem), Barcelona–Roma (4 y 10 de abril) y Liverpool–Manchester City (ídem). Como quien dice, del prometedor arranque de los cuatro clubes de la Premier solo uno sobrevivirá para semifinales, presumiblemente el City de Guardiola. Hay dos claros favoritos –Bayern Múnich y Barsa– y uno que lo es moderadamente –el campeón Real Madrid. Muy bien representadas y combinadas estan las principales ligas de la UEFA.

Una buena. Fin de semana feliz para los cañoneros mexicanos en Europa. Irving Lozano reapareció anotando (PSV 3, Venlo 0), Raúl Jiménez entró a los 58’ y de inmediato le abrió al Benfica el camino a la victoria (2–0 sobre Feirense), y Héctor Herrera también marcó el suyo, bueno para amarrar el triunfo y el liderato de su equipo (Porto 2, Boavista 0).