Llega a las salas de cine de Puebla la película “La forma del agua”, de Guillermo del Toro

Este viernes 12 de enero en todo el país, incluidas las salas de cine comercial en Puebla, se estrena La forma del agua, una cinta ovacionada por la crítica con la cual el cineasta mexicano Guillermo del Toro recibió en días pasados el Globo de Oro como mejor director.

Ganadora además del León de Oro en el Festival de Venecia, la película también nominada a 12 premios Bafta, los Óscar británicos, es una historia de amor liberadora sobre la tolerancia y la otredad. “Vivimos en un mundo en el que le tenemos miedo al otro, quién es el otro, el otro simplemente existe pero por ideología, y eso genera violencia y separación”, dijo el cineasta en una nota consignada en La Jornada.

En esta película, que se perfila como una de las favoritas para la 90 entrega de los Premios Oscar, es la más personal del cineasta jalisciense, quien por primera vez se ocupó de la banda sonora y la creación del “monstruo” y su contexto clásico.


De acuerdo con el creador, se trata de un musical que explora el hambre del cine y la cotidianidad de un monstruo, lo que permite que converja el amor físico sin ningún problema. “Es ahí donde encuentra la relación directa entre lo fantástico y lo surrealista”, apuntó.

Dijo además que se trata de la película más optimista que ha hecho y que intenta hablar de la fuerza que se encuentra en el amor, pero no sólo en el de la pareja, sino también entre el padre, el hijo y los hermanos.

“También hablo del amor romántico y no del de novela, porque no todo acaba con la boda sino ahí es donde empieza. Al final es una declaración de amor al cine, al amor en general, al cine dominguero que te salva la vida a veces, que te saca, que te da vida y oxígeno”, añadió Del Toro.

Ambientada en la época de la Guerra Fría en Estados Unidos, la trama da cuenta cómo en un laboratorio oculto de alta seguridad del gobierno, se encuentra en cautiverio un ser fantástico, un experimento secreto de dos patas, una cola y dos brazos. Ahí trabaja Elisa (Sally Hawkins), una mujer muda quien al lado de Zelda (Octavia Spencer), descubre un experimento secreto.

“Quería crear una historia bella y elegante acerca de la esperanza y la redención, como un antídoto ante el cinismo de nuestros tiempos. Quería que esta historia cobrara la forma de un cuento de hadas, en cuanto a que tienes un ser humano humilde que se topa con algo más grande y trascendental que cualquier cosa en su vida”.

“Y después me pareció que sería una gran idea yuxtaponer ese amor contra algo tan banal y malvado como el odio entre naciones, que es la Guerra Fría, y el odio entre la gente debido a la raza, el color, la capacidad o el género”, expuso el también director de la multipremiada película El Laberinto del Fauno.