LIGERO Y CÍNICO

Foto: Esimagen

El presidente consejero del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE), Jacinto Herrera Serrallonga, pretendió ayer soslayar el proceso jurídico que en su contra y la de otros miembros del órgano comicial, que inició el abogado Víctor León Rueda, por la manipulación de cédulas de apoyo a la candidatura independiente de Ana Teresa Aranda Orozco, en el proceso del año pasado.

 

La arrogancia de la que ha hecho gala el funcionario local no solo puede resultar chocante, sino que es verdaderamente preocupante, pues confirma la ligereza e irresponsabilidad con la que se ha venido conduciendo.


 

En efecto, de manera inconsciente o deliberada, como muchos otros de sus compañeros ha asumido desde su llegada al IEE la conducta no de una autoridad o árbitro obligadamente imparcial, sino la de un contendiente político más, que toma partido en pos o en contra de algún candidato o fuerza.

 

Al contrario de lo que expresan sus declaraciones, el presidente del IEE debería estar por lo menos preocupado, porque los tribunales que dejaron clara la inocencia del litigante León Rueda en la alteración de documentos no establecieron que no hubiera falta, así que los hechos ilegales ahí están y fueron cometidos dentro de os inmuebles y jurisdicción que el consejero presidente tiene a su cargo.

 

Es así que la frivolidad con la que Jacinto Herrera Serrallonga está tomando este grave asunto, puede ser resultado del tiempo que ha gozado de impunidad para cometer tropelías y yerros de todo tipo, pero es un hecho que ahora la situación rebasa por mucho el poder de su influencia o la de sus protectores.