Libre, comandante de la Policía Estatal acusado de secuestro exprés de 2 periodistas

La noche de este viernes fue liberado del Centro de Reinserción Social de San Miguel Fermín Martínez Arroyo, debido a una serie de errores jurídicos cometidos por la PGJ  ■  Foto José Castañares
La noche de este viernes fue liberado del Centro de Reinserción Social de San Miguel Fermín Martínez Arroyo, debido a una serie de errores jurídicos cometidos por la PGJ ■ Foto José Castañares

La noche de este viernes fue liberado del Centro de Reinserción Social de San Miguel un comandante de la Policía Estatal de Puebla acusado de haber aplicado un secuestro exprés a dos periodistas capitalinos en octubre de 2012.

El periodista Gerardo Rojas González, del portal e–consulta, aseguró que había un compromiso de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de Puebla para resolver este caso; incluso, tras la captura de este comandante, se le aseguró que era el culpable y pasaría al menos 20 años en prisión.

Sin embargo, la liberación del agente Fermín Martínez Arroyo obedeció a una serie de errores jurídicos cometidos por la PGJ, principalmente en el hecho de que acusaron a un policía que se encontraba en otro lugar cuando ocurrió la agresión a los periodistas, informaron los abogados defensores Víctor León Rueda y Samuel León Pérez.


Paradójicamente, en la averiguación previa 5877/2012/CENTR/ DEGSP/186/2012 aparecen datos de quiénes fueron los verdaderos responsables, mismos que continúan libres, pero fue responsabilidad de la PGJ haberlo pasado por alto y no investigarlo, señalaron los litigantes.

Rojas González y Jesse Brena García, de Milenio Diario, fueron interceptados al sur de la capital poblana el 21 de octubre de 2012 por una patrulla de la policía con cuatro agentes a bordo –un comandante y tres policías–, que tras practicarles una “revisión de rutina” decidieron subirlos a la camioneta.

En vez de remitirlos al Juzgado Calificador Municipal como supuestos responsables de orinar en la vía pública, los agentes los “pasearon” por tres horas; los golpearon, les robaron todas sus pertenencias y los arrojaron en un lote baldío sobre el Periférico, a más de seis kilómetros de distancia de donde los interceptaron.

Tras conocerse esta agresión a los informadores, hubo un compromiso de la PGJ estatal para resolver el caso con prontitud y eficacia; un mes después fue presentado el comandante Fermín Martínez Arroyo como supuesto responsable de la agresión.

Durante el proceso legal que se le siguió a este policía, sus abogados demostraron que el agente Martínez Arroyo se encontraba en una operación de las Bases de Operación Mixtas (BOM), junto con personal del Ejército mexicano que dio testimonio de que el señalado no participó en la agresión a los periodistas, sino que estuvo a las órdenes de los soldados en otras zonas de la capital.

Aun cuando un juez penal le dictó un auto de formal prisión, la defensa demostró que no pudo haber estado en dos lugares al mismo tiempo y ganó un amparo federal, lo que permitió la liberación del comandante este viernes por la noche, sin que el agente del Ministerio Público de la Fiscalía Especializada contra Delitos Cometidos por los Servidores Públicos solicitara la revisión.

“Nuevamente la justicia federal pone en su lugar a la Procuraduría General de Justicia de Puebla”, afirmó Víctor León Rueda.

Martínez Arroyo señaló, en entrevista, que recurrirá nuevamente a los tribunales para proceder contra la PGJ, por haberlo señalado de un ilícito que, aseguró, no cometió, y de la misma forma procederá contra el juez Primero de lo Penal por los 11 meses que estuvo en prisión.

Afirmó también que no procederá en contra de los periodistas, sino únicamente en contra de las autoridades judiciales.

Por otra parte, aseguró que solicitará a la Secretaría de Seguridad Pública su reincorporación pues no fue dado de baja durante el tiempo que estuvo en prisión, y exigirá el pago de los salarios caídos durante este tiempo.