Leyes como la de seguridad interior o la Ley Bala permiten la represión social, asegura Armenta

El legislador federal por Morena, Alejandro Armenta Mier que la implementación de la Ley de Seguridad Interior será igual de catastrófica que la Ley Bala.

La reciente ley de seguridad interior “busca marcos jurídicos para permitir la represión social, a la par de ser un instrumento que sirva para apagar las molestias por los fraudes electorales” de 2018.

En ello, reparó el legislador federal por Morena, Alejandro Armenta Mier, al hablar sobre esta legislación votada y aprobada en menos de cuatro horas que pone en manos del Ejército la seguridad nacional.

Durante una rueda de prensa al lado de los diputados de la misma fuerza política Rodrigo Abdala y Miguel Alva, dijo que en Puebla ha quedado en claro que una ley como esa solo justifica la represión social.


Incluso, acotó que aquí en el estado el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, ahora aspirante a una candidatura por el PAN para la presidencia del país, instituyó la llamada Ley bala.

“Las instituciones han dejado claro el uso de esta fuerza pública con los más de 300 presos políticos, el  encarcelamiento otros más y la Fiscalía que se ha pasado inventando imputanciones descaradas con mentiras y expedientes armados a quienes le son incómodos”, expuso Armenta Mier.

Agregó que no obstante los señalamientos y las investigaciones de grupos venidos de la ONU que atrajo casos como el de Sarabia Sánchez Simitrio, líder de la Unión Popular de Vendedores “28 de Octubre”, este se mantuvo preso hasta hace unos días cuando fue puesto en libertad.

A éstos, acotó el diputado de Morena, se suman casos como el de Israel Pacheco, líder sindical del Ayuntamiento actualmente preso; o el del Francisco Castillo Montemayor, ex funcionario estatal, o el de Javier Montes Bautista, edil de San Bernardino Chalchihuapan preso político del morenovallismo por defender la tenencia del Registro Civil.

“Lo han hecho y lo hacen. Eso que le pasó a Javier (Montes Bautista) le puede pasar a un periodista incómodo, a un empresario incómodo, o a un político incómodo. Nadie está exento de la represión y la criminalización del gobierno en Puebla”.