Las haciendas de Puebla y su valor patrimonial, tema del libro de Ambrosio Guzmán Álvarez

En una “día de fiesta para la investigación y la academia” se convirtió la presentación del libro Arquitectura de la memoria. Haciendas poblanas, que reúne la obra documental y artística del arquitecto Ambrosio Guzmán Álvarez sobre este tipo de construcciones características de la Colonia y la época independiente que se extinguieron con la Revolución Mexicana, pero que perviven como parte del paisaje y del patrimonio edificado del estado.

Acompañado por amigos, investigadores universitarios y dueños de las haciendas que han constituido un frente de conservación de dichos inmuebles, la presentación del volumen publicado por la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) bajo el cuidado editorial de Marcelo Gauchat se convirtió también en un foro de reflexión sobre la urgencia del cuidado y la conservación del patrimonio edificado.

Como señaló Francisco Vélez Pliego, director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, el texto será de vital interés para aquellos ciudadanos e instituciones interesados por el patrimonio, pues habla del compromiso que el autor ha establecido con éste desde hace décadas.


Como ejemplo, citó el papel que Ambrosio Guzmán tuvo como delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia, como encargado de proyectos de rescate en Huejotzingo y como titular del programa de conservación y rescate de los inmuebles que forman parte del patrimonio de la universidad, de 1973 hasta 1987.

Ambrosio Guzmán, dijo Vélez Pliego, es “un maestro, un pilar del estudio y un ejemplo del interés por la conservación del patrimonio edificado”.

Por su parte, Óscar Gilbón Rosete, tesorero de la UAP y representante del rector Alfonso Esparza Ortiz, resaltó que con es con la actual gestión como culmina el proyecto de edición que se venía prolongando. Añadió que tras la lectura del texto reconoció dos líneas: la investigación per se de las haciendas, su ubicación, lo artístico de las acuarelas y su emparejamiento tecnológico; y sobre todo, el “ánimo creciente y desbordado del autor”, quien recuperó el testimonio de 452 haciendas.

“El libro recoge las andanzas de Guzmán durante muchos años; su sacrificio, que en un inicio se hizo por esfuerzos económicos propios. Proyectos como este justifican y hacen presente la historia de la institución”.

De manera amena, debido a la amistad de más de 40 años que los une, José María Muria Álvarez, cronista y maestro emérito por el Colegio de Jalisco, recordó que la labor de Ambrosio Guzmán en el ámbito patrimonial no se constriñe a Puebla, sino que alcanza impacto nacional.

“Él se cubrió de gloria realizando una espléndida tarea para salvar una pieza muy importante del patrimonio nacional, el Museo regional de Guadalajara, la mejor pieza arquitectónica colonial que existe en Jalisco. Unos le han arrebatado el mérito, pero a mí me consta que el gran trabajo, las soluciones y el rescate lo hizo Ambrosio, por lo cual Jalisco tiene una deuda con él”.

El también historiador por el Colegio de México destacó la edición universitaria y la particularidad de este texto porque detrás hay “un enorme esfuerzo que se ve detrás de sus pastas, que deja ver los caminos y el polvo tragado, y en el que se nota el conocimiento real, algo que muchos historiadores amantes del presupuesto no logran hacer”.

Por último, cuestionó si es válido que el límite del estado se utilice para delimitar el tema, a la par de que llamó a que otros investigadores ahonden en las vetas que se abren con la edición de este libro.

El libro, un manifiesto sobre el cuidado al patrimonio

La reflexión principal fue hecha por Montserrat Gali Boadella, investigadora del Instituto “Alfonso Vélez Pliego” quien afirmó que el libro Arquitectura de la memoria. Haciendas poblanas se convierte en un manifiesto del cuidado que necesita el patrimonio, así como del papel que deben tomar los académicos y la universidad misma sobre el tema.

La historiadora del arte por la UNAM  celebró que la edición de libros de este tipo deje ver el compromiso de la UAP con el patrimonio, “un compromiso que sin duda fue uno de los elementos que contribuyó a dinamizar el centro de la ciudad de Puebla”. Agregó que esa dinamización hizo una transformación positiva gracias al rescate y restauración de edificios emblemáticos, que en conjunto ayudaron a hacer visible la importancia del patrimonio dentro de la sociedad.

Gali Boadella notó algo en particular: el trabajo de muchos años que Ambrosio Guzmán dedicó a su investigación, obteniendo con ello atributos como la profundidad y la exhaustividad. “El buen trabajo es el que se hace con años, el que queda y perdura. El objeto de estudio, en este caso haciendas que fueron construidas siglos atrás, lo demuestran, ya que es claro que el buen trabajo requiere de tiempo y no de dinero, no como esos espejitos que nos están vendiendo”, dijo.

Refirió a la introducción hecha por el propio Ambrosio Guzmán, quien refiere a la sostenibilidad como un paradigma actual y en el que las haciendas dieron esa lección, pues eran unidades económicas de trabajo, arraigadas a una realidad y sus necesidades.

“Eso lo olvidamos actualmente con proyectos improvisados en donde no sirven la tradición y el sedimento de siglos. Estamos equivocados, este libro es una lección que nos ayudará a reflexionar como sociedad y universitarios, sobre todo porque nosotros tenemos que decir, no tenemos prisa, ya que no se nos acaba el sexenio.

“Nosotros podemos reflexionar y es fundamental: podemos apoyarnos en este pasado, sobre el patrimonio, que es sobre lo cual vamos a construir. Aquí está la Universidad, nosotros les podemos decir cómo se hacen las cosas, peinamos canas y sabemos algo de lo que es nuestro oficio”, afirmó la experta.

Reiteró la importancia de que el patrimonio sea visto no sólo como un detonador económico para el turismo, sino como una forma de  rescatar la identidad, un asunto “apaleado por la modernidad”.

Por último, Montserrat Gali destacó el cuidado de la edición que hace que el libro se pueda admirar como objeto, así como las acuarelas hecha por el autor, las cuales pertenecen al ámbito de la ilustración científica, pues en ellas se reúne el saber y el conocimiento de Ambrosio Guzmán sobre este paisaje patrimonial.