“Las Estrellas” en crisis

El 8 de agosto de 2016, la primera Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales elaborada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), reveló que el canal 2 era el más visto. Parece que hubieran pasado muchos años, porque todavía se llamaba “El Canal de las Estrellas”, aún estaba al aire el noticiario de Joaquín López Dóriga y no se había anunciado por parte de Televisa el ajuste en su programación.

Apenas diez días después de la divulgación de la encuesta, el presidente de grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean, anunció un radical cambio su empresa: la salida de López Dóriga del noticiario nocturno y la incorporación de Denise Maerker como conductora del espacio informativo que ocuparía la franja de 22 a 22:30 horas, así como el paso de presentadores de Foro TV a “Las Estrellas”, el nuevo nombre del canal 2.

El anuncio fue acompañado por entrevistas de perfil en periódicos como El Universal y Excelsior, donde algunos “presentadores estrella” tienen espacios. La gran campaña de posicionamiento fue anunciada con bombo y platillo. Así salieron al aire, la programación ajustada y el nuevo nombre “Las Estrellas”.


No había transcurrido ni el cuatrimestre entero cuando el jueves 1 de diciembre, Televisa oficializó la salida de López Dóriga de los programas que aún están al aire: Chapultepec 18 y Si me dicen, no vengo. Es indispensable revisar el artículo de Jenaro Villamil en el semanario Proceso (4 de diciembre de 2016, no. 2092). El texto conecta los entretelones de una crisis largamente anunciada por el analista y que se concreta en la salida de otros conductores –Adela Micha, Víctor Trujillo–, a partir de enero de 2017.

Hace apenas cuatro meses, vi la primera emisión del noticiario de Denise Maerker y no le di seguimiento. Afortunadamente, los alumnos de la materia “Análisis de la información periodística” con los que compartí este semestre, son un reflejo puntual de lo que dice la Encuesta del Ifetel: aunque todos tienen acceso a la televisión de paga, siguen viendo el canal 2.

Gracias a ellos tengo noticia de los formatos fallidos del programa Esta noche con Arath y del programa informativo Si me dicen, no vengo. Esos jóvenes forman parte de 60 por ciento de la población televidente que tienen acceso a la televisión de paga, y que pese a tener otras opciones, continúan viendo los canales de Televisa. Forman parte del 65 por ciento de televidentes que pagan por ver los canales de televisión abierta.

No lamento la salida del aire del grupo de informadores que han trastocado su misión y en lugar de informar, desinforman. Tampoco lamento la crisis de una televisora que ha contribuido a formar audiencias sin criterio y dispuestas a la risa fácil y la defensa a ultranza del poder en turno.