La UPVA realiza una marcha en contra el acoso del ayuntamiento de Puebla

La marcha partió del Mercado Zapata e hizo su primera escala en el zócalo capitalino. Luego se trasladó a la FGE para exigir el esclarecimiento del asesinato de Meztli Sarabia ■ Foto Rafael García Otero

La Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre marchó este martes por las calles de Puebla para exigir al ayuntamiento frene la campaña de acoso, luego de que en el último mes les han decomisado la mercancía de al menos 30 puestos ambulantes; además, los comerciantes de la organización solicitaron la cancelación de las 127 averiguaciones previas en contra de los dirigentes principales de la organización.

Sergio León, miembro del Consejo General de la UPVA, informó que el presidente municipal Luis Banck Serrato les ha negado el derecho de audiencia para exponer sus demandas.

Entre estas, dijo, está la falta de mantenimiento a las instalaciones del Mercado Hidalgo, así como mejorar el sistema de alumbrado, el bacheo y la relaminación de las calles entorno a este centro de abastos.


La marcha partió del Mercado Zapata e hizo su primera escala en el zócalo capitalino. Luego se trasladó a la Fiscalía General del Estado (FGE) para exigir el esclarecimiento del asesinato de Meztli Sarabia y, posteriormente, el contingente se dirigió a Casa Aguayo.

La Unión Popular de Vendedores Ambulantes pidió al gobierno de José Antonio Gali Fayad que no criminalice a Meztli Sarabia, luego de que el gabinete de Seguridad afirmó el pasado 3 de abril que la hija de Simitrio fue ultimada porque la organización se negó a hacer el cobro de piso para la venta de drogas y ropa de origen estadounidense en el Mercado Hidalgo, a favor de un grupo delictivo.

Los organizadores refirieron que también marcharon en memoria del general Emiliano Zapata, durante su aniversario luctuoso y reclamaron la abrogación de la Ley de Seguridad Interior.

Los comerciantes señalaron que desde el sexenio del panista Rafael Moreno Valle Rosas el gobierno ha emprendido una persecución en contra de los agremiados a la 28 de Octubre, violentando sus derechos al trabajo y la libre organización.

La represión que mantuvo en prisión a cinco de los dirigentes, incluido su fundador Rubén Sarabia Sánchez Simitrio y sus hijos Atl Rubén y Xihuel Sarabia Reyna, derivó en el asesinato de su primogénita Meztli Omixóchitl.