La poeta Amaranta Méndez, seleccionada para un festival de escritores en Guanajuato

La poesía como un elemento de acción, de cambio, como forma de concienciación y como vía para revelar la realidad, así concibe Amaranta Méndez Castro (Puebla, 1987) a la materia prima de su trabajo creativo, que recientemente se vio reconocido con el primer premio de poesía del Festival Internacional de Escritores y Literatos.

Ikebana es el nombre del poemario con el que la autora poblana obtuvo este reconocimiento que, del 11 al 15 de febrero, le permitirá convivir en San Miguel de Allende, Guanajuato, con algunos de los escritores contemporáneos más reconocidos, entre ellos Luis Villoro, Rafael Pérez Gay, Bernardo Esquinca, Ignacio Padilla, Beatriz Rivas y Francisco Hinojosa.

En conjunto, el poemario que aún no ha sido editado, pero sí leído en voz alta en varias ocasiones, abreva y refiere al tiempo que Méndez Castro aborda desde sus estaciones –primavera, verano, otoño e invierno–, y al mismo tiempo desde las etapas de la vida.


Todo ello, explica la poeta durante una entrevista, lo hace desde la óptica de lo efímero, es decir desde aquella permanencia que es más bien corta entre una y otra etapa de la vida, o de la vida en general.

Para Amaranta Méndez, si bien el festival le permitirá convivir con aquellos autores que lee y admira, en un ejercicio que le permitirá aprender, plantear y resolver dudas, lo que pasará los próximos cuatro días será una forma de estar cerca de esos círculos literarios a los que es necesario pertenecer, pero que distan de su objetivo central: “El escribir, el dar a conocer mi propuesta, provocando una recepción activa de los demás, no contemplativa”.

Sobre todo, consideró que es importante enunciar en un “momento de terror” particular como este, marcado por la violencia, las muertes y las desapariciones, que contrastan con la movilización y la lucha social.

“Hay una parte tradicional del arte y otra combativa y social en la que cada poeta y creador decide si quiere sumarse y enunciar estas realidades, o permanecer ajeno.

“Como poeta creo que hay que tener algo de conciencia, de realidad, de responder preguntas puntuales, y en mi caso, de hacer que la poesía sea de acción, de sensibilización desde la empatía con las letras”.

Méndez Castro agregó que debido que ella concibe a la poesía como movimiento y reflexión, trabaja para que así sea el acercamiento del posible lector y escucha con este género.

Ello, opinó, debido a que la poesía suele asociarse con presentaciones aburridas, abigarradas, acartonadas, lejanas a la realidad en donde la mayoría del arte es multi o transdisciplinario.

“Esos círculos clásicos que categorizan las artes y la poesía no deben ser, me opongo a ellos porque el arte tiene que ir de la mano del conocimiento y el disfrute lo mismo de los clásicos y los contemporáneos, que de los que son de México y de otros países”, dijo la filósofa de formación.

A propósito de su formación académica, Amaranta Méndez señaló que ha sido una disciplina que le permitió estar cerca de su pasión, la literatura y las letras, y que siempre, pese a los trabajos y momentos académicos, quedó evidenciada su “voz poética”.

Por último, mencionó que además de su formación académica y su faceta como poeta, también se dedica a la promoción y difusión de la literatura